El Informe de Jaime Vera para la Comisión de Reformas Sociales. ¿Por qué realizarlo?
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Uno de los documentos más destacados del socialismo español es el informe que Jaime Vera redactó por encargo de la Agrupación Socialista Madrileña para presentar a la Comisión de Reformas Sociales, y que lleva por título El Partido Socialista Obrero ante la Comisión de Reformas Sociales, que se remitió en 1884. Nosotros queremos recuperar este texto y comentarlo por su dimensión histórica. Hemos empleado la edición cuarta del año 1928, que publicó la Gráfica Socialista.
Al ser creada la Comisión de Reformas Sociales en el año 1883, su presidente se dirigió a las sociedades obreras madrileñas y a la Agrupación Socialista de Madrid para pedirlas que informaran sobre las necesidades de “la clase trabajadora y las relaciones entre el capital y el trabajo”. El Comité de la Agrupación decidió enviar un escrito a dicha información abierta, encargando el informe a Jaime Vera, el primer intelectual, realmente, del Partido.
La cuarta edición hace en el prólogo un encendido elogio del texto, más allá de las circunstancias temporales en las que se elaboró, porque definiría que era el régimen capitalista, y cómo su evolución traería su transformación hasta poner al proletariado en la dirección de la producción y su reparto, y todo ello, seguía recordando el prólogo dentro de la teoría marxista, que permanecería a pesar de los ataques y objeciones que sufría por parte de algunos reformadores. El prólogo terminaba animando a su lectura porque suponía una guía para iniciarse en el conocimiento de las ideas socialistas.
Jaime Vera comenzaba su informe preguntándose sobre la paradoja que suponía que por un lado se insultara al movimiento obrero, pero, por otro lado, se invitara a sus representantes a una información sobre el estado y necesidades de la clase obrera. En este sentido, recordaba que el preámbulo del decreto de creación de la Comisión de Reformas Sociales se hablaba de los “ignorantes o díscolos” que soliviantaban continuamente a los trabajadores al llamarlos parias de la tierra, pero también el propio texto de petición de información de la Comisión a la Agrupación Socialista.
Por eso, Vera opinaba que lo que realmente quería la Comisión con el informe a enviar con las ideas y propósitos de los socialistas era una forma de convencerse de lo insensatos y perturbadores que eran éstos, y presentarlos como un peligro del que debían huir los obreros, y los Gobiernos perseguir. Pero los socialistas, siempre según Vera, acudían a la cita no para cambiar las ideas imperantes entre la burguesía, en la Comisión, ni de influir en las tomas de decisiones, sino para demostrar que no todos los trabajadores se plegaban a las miras personales, de partido o de clase, y de aprovechar esta “fugaz ocasión de propaganda” que les era favorable por “torpeza que no por intención”. Este planteamiento sería una de las señas de identidad del socialismo español, es decir, el de estar en toda ocasión donde se pudiera escuchar su opinión, lo que se demostraría unos años después con la decisión de acudir a las elecciones legislativas una vez aprobado el sufragio universal.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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