Se puede cambiar
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Opinión
He de hacer una confesión pública , pertenezco y lo digo con orgullo, que no con suficiencia, a la generación del 78. Creo que todos y todas, la inmensa mayoría de los españoles y españolas, contribuimos en la medida de nuestras posibilidades y responsabilidades a hacer de nuestro País, una democracia moderna, integrada en Europa y lejos de tentaciones golpistas.
El pasado lunes día 6 celebramos tu cuarenta y tres cumpleaños. Más de cuatro décadas, en que con una participación del 67,11 % , el 91,81 % acudimos a las urnas para ratificarte y decirte con claridad y contundencia que ibas a ser nuestra Carta Magna.
No voy a incurrir en el atrevimiento de hacer un estudio ni una tesis sobre la necesidad o no de producir una Reforma Constitucional, pero si me vais a permitir algunas reflexiones de carácter político. Tal vez la primera es si debe o no reformarse.
Hay quienes que en una actitud de sacralización, sostienen que lo mejor es que permanezca quieta e inamovible , y están los que pensamos que en democracia todo se puede cambiar y las cosas pueden ser de otra manera. Además los tiempos y las circunstancias son otras.
En 1978 , al inicio de la transición, estábamos en el siglo XX, habíamos salido de una dictadura, de las más sangrientas y terribles que ha soportado el mundo occidental, y no habíamos ingresado en la Unión Europea. Hoy estamos en pleno Siglo XXI y nuestro País ha cambiado sensiblemente.
Ni podemos ser frívolos con los cambios ni nos debe dar vértigo hacerlos, pero si miramos en el entorno europeo, mientras que hay países como Alemania que ha realizado 62 reformas, Austria con 55 o Suecia con 34 son de los que más modificaciones han realizado, nuestra Constitución en estos más de cuarenta años ha llevado a cabo dos.
Si volvemos la vista atrás en nuestra historia democrática , nos encontramos con cosas y casos curiosos, y es que algunos de los herederos de la derecha, que ahora se les llena la boca de ser constitucionalistas, no practican lo que el texto constitucional predica, y curiosamente de aquella antigua AP cinco de sus diputados votaron en contra y otros tres se abstuvieron, pero “agua pasada no mueve molino”
Un año después de que te votáramos en Referéndum, el joven José María Aznar, tiempos después Presidente del Gobierno de España , en un artículo publicado en el diario “Nueva Rioja” no mostraba mucho entusiasmo por la Constitución del 78, y manifestaba su comprensión con la abstención “beligerante” de Alianza Popular.
Quisiera reconocer en este cuarenta y tres aniversario el importante papel de los padres de la Constitución, de los que todavía están vivos Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón y Miquel Roca i Junyet, así como a muchos otros que trabajaron desde las bambalinas.
Desde entonces nuestro País ha cambiado mucho, y hemos vivido la etapa más estable de Paz y Libertad, aunque hubo algunos intentos de salvadores, como aquel 23 de Febrero de 1981, en el que los demócratas temimos por nuestra integridad, y nuestro pueblo demostró una vez más su madurez y su compromiso con los valores de una sociedad moderna y avanzada.
Hace más de ocho lustros que estás en vigor y quiero que sepas que la inmensa mayoría de los españoles y españolas , te queremos y sabemos que has sido y eres el marco que nos permites ejercer nuestros derechos y deberes, y que sabemos que te podemos cambiar, si lo hacemos mediante un gran acuerdo político.
Vivimos otra etapa de la historia y aunque seguimos reivindicando tus valores y has sido un marco adecuado de convivencia para la sociedad española, en la actualidad que padecemos una polarización social, es más necesario que nunca que renovemos el compromiso de todos con el sistema constitucional y democrático, para que podamos proceder a la reforma parcial que necesitas.
Como he dicho desde el principio no voy a hacer un análisis de lo que en mi opinión debería reformarse. Además de un atrevimiento por mi parte, sería inútil, ya que es un papel que le corresponde a los representantes políticos en el Congreso y en el Senado.
En esta España nuestra, en la que tan dados somos a la fácil alabanza y el rápido reproche. No se trata en tu cuadragésimo tercer aniversario, querida Constitución, que te adulemos con unos y te agobiemos con otros, pero toda mujer y hombre sensatos de nuestro País, ha de reconocerte dos grandes valores, tu supervivencia y tu utilidad.
Son tiempos complicados, en los que, a pesar del esfuerzo del Gobierno de España, mucha gente lo está pasando mal entre pandemias y crisis económica, aunque los datos del desempleo han sido los mejores del mes de Noviembre desde que se registran.
Pediríamos una mayor generosidad y sentido de Estado al PP, en el que se llegue a un acuerdo para la Reforma del Consejo General del Poder Judicial, deberíamos completar el sistema de derechos y libertades reconocidas en la Constitución, blindando los grandes pilares del Estado del Bienestar
Dado los acontecimientos de los últimos años, desde la óptica de un republicano de convicción como el que estas letras escribe, el rey emérito debería dar explicaciones, como ha dicho el Presidente Pedro Sánchez en una reciente entrevista, sobre los acontecimientos sucedidos que le afectan y tal como planteas en tu titulo II, artículo 56, apartado tres, abrir un debate sobre la inviolabilidad del Rey, y que se cumpla el principio de que “todos somos iguales ante la Ley”
Y en mi humilde opinión deberíamos revisar el modelo de Estado desde una perspectiva federal. Muchos se darían cuenta que somos de los países más descentralizados y en las Comunidades Autónomas tienen muchas más competencias que algunos Estados Federales, resolver con arreglo a los tiempos el sistema de financiación, apostar por las Corporaciones Locales, como parte fundamental del Estado, de forma que se garantice la prestación de los servicios públicos básicos a todos los ciudadanos y ciudadanas.
Como siempre hay quienes te defendemos, desde entender que es necesario hacerte algunas reformas, para que sigas amparando nuestra convivencia democrática hasta todavía algunos, que al margen de una retórica nostálgica, les gustaría que no existieras
Desde 1978 a 2021, 43 años han pasado y conmemorar la Constitución es celebrar el progreso de España, y podemos seguir enriqueciéndote en tu texto y en tu espíritu con nuevos contenidos y la modificación de algunos de los actuales. Abordar con serenidad y madurez democrática su reforma es la mejor manera de reforzarla.
Están también los hipócritas que te utilizan y te ponen de pantalla para su propio beneficio, y la inmensa mayoría de los españoles y españolas que luchamos diariamente para que tus valores y principios se cumplan, por eso queremos gritar alto y claro, y porque te podemos cambiar, ahora más que nunca ¡VIVA LA CONSTITUCIÓN!