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EL PERIÓDICO
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Estamos disparatados


No sé si será una de las secuelas que nos está dejando el Coronavirus o quizás la consecuencia de las exigencias de nuestra sociedad, y el estrés que nos provoca. Lo cierto es que estamos sujetos a tensiones y desequilibrios, que derivan en una conducta lejos del buen hacer e instalada en el disparate.

A pesar de esto nos encerramos en el siempre llevo razón y no me equivoco nunca, es una forma de estar chiflado y de esos ejemplares tenemos muchos y sobre todo en el mundo de la política , que andan la mayor parte del tiempo disfrazados de demócratas, y son incapaces de admitir como propios algunos errores con la voluntad de corregirlos.

Por ejemplo los casos de Casado queriendo que dimita un Gobierno , como el nuevo de Pedro Sánchez para dar un impulso a su acción política , que hasta el lunes 12 no tomaba posesión, y la señora Ayuso que en su última visita a Moncloa en lugar de aprovechar el encuentro para plantear los problemas y las carencias de la Comunidad de Madrid, se dedicó a reafirmar su papel de lideresa del PP:

Lo más llamativo han sido las críticas de don Pablo Casado al nuevo Gobierno de España , acusando al Presidente Pedro Sánchez de haber nombrado a los nuevos ministros y ministras digitalmente. Resulta entre cómica y disparatada esta observación del líder del PP. ¿Le parece a usted que se convoquen unas oposiciones o se realice un sorteo para el nombramiento de los nuevos integrantes del Ejecutivo?

Pero no solo en los roles públicos, entre quienes legislan y ejecutan , se detectan y se sienten en este estar pero viajar por otros sitios, de lo que no sabemos bien ni hacia dónde ni por qué , sino entre la gente aparentemente común y anónima se da esta especie de locura que termina haciendo daño a los demás , porque quizás es la expresión de una gran maldad , que desde el mundo de la psicología pretendemos colocarles nombres raros y extraños , como queriendo encerrar en ellos en una patología que justifique su conducta.

De todas formas los neurocientíficos han descubierto desde hace décadas que hay muchas cosas que tienen unos efectos adversos en la salud mental. En España , sin irnos más lejos el 46% de la población manifestó un aumento del malestar psicológico durante el confinamiento de la pandemia y un 44% señala que ha disminuido su optimismo y confianza.

Y puestos a manejar datos desde el inicio del Coronavirus hasta la actualidad hay mayor porcentaje de ansiedades y depresiones, y por tanto mayor consumo de ansiolíticos y antidepresivos . Es más, sin entrar en el terreno de lo psicopatológico más del 50% de la población ha sentido alguna tristeza o ansiedad.

Pero no sufran que no les voy a castigar con un estudio exhaustivo de los datos del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) sobre nuestra Salud Mental , ni tampoco vamos a analizar a todo bicho viviente que nos encontremos en nuestros caminos.

Permítanme que señale que el estrés , el gran mal de nuestros tiempos, nos lleva cuesta abajo, pone de manifiesto nuestra incapacidad para resistir presiones sin sobreponernos a ellas, o lo que hoy conocemos como resilencia,, nos demuestra que algo nos está ocurriendo y vamos envejeciendo.

Hay características de nuestra sociedad que nos invitan a vivir en una atmósfera de prisas e irritaciones , y en esas circunstancias debemos hacer una llamada a la responsabilidad , para lograr serenarnos y recuperar nuestras cualidades de armonía en nuestras relaciones con nosotros mismos , con los demás y con el entorno.

Semanalmente nos paramos , reflexionamos y analizamos la conducta de algunos de nuestros políticos cuyas decisiones terminan afectando nuestras vidas y lejos de sembrar la convivencia y la concordia, acaban alimentando el enfrentamiento, la crispación y la desesperanza.

Si les parece , hoy vamos a abrir una pequeña ventana a la realidad social y algunos de sus protagonistas , que nos muestra como el malestar, la angustia y la violencia afectan al tejido social , mostrando al desnudo que “estamos disparatados.”

Algunos de estos conflictos son crueles , y comienzan en lo ideológico y terminan en lo político, aunque no tengan adscripción partidaria. No son únicos, pero hemos escogido tres por su singularidad y porque son muestras del catálogo de delitos que vienen sucediendo hoy en día, y muchos de los cuales terminan exhibiéndose en las redes sociales, por unos protagonistas que parecen no tener ninguna empatía hacia nadie ni hacia nada.

El primero de los casos , es el de Samuel, un auxiliar de enfermería anónimo que trabajaba en un geriátrico de A Coruña, de la Fundación Padre Rubinos, y el pasado 3 de Julio “lo mataron al grito de maricón “ Un grupo de salvajes lo golpeó hasta matarlo. Samuel era homosexual . Era muy joven .Tenía 24 años de edad.

Por palabras de su padre, era una persona muy cariñosa , solidaria y familiar, aunque muy reservado, y que nunca hablaba de su orientación sexual. La Pregunta que toda la gente de bien nos hacemos es ¿Porqué? Según la versión de quienes le acompañaban Samuel estaba haciendo una videollamada y los agresores entendieron que les estaba grabando a ellos.

Al parecer , los detenidos hasta el momento no conocían al joven y son los supuestos autores de la paliza. Son amigos entre sí y no conocían a Samuel previamente. La investigación “continúa abierta hasta el total esclarecimiento de los hechos , y no se descartan más arrestos.

En la otra orilla, la de la gente buena , destacar el papel del joven senegalés que , en un primer momento , trató de separar a Samuel de sus agresores y a quien las amigas del fallecido , quieren expresar sus gracias y todo su apoyo porque saben que para él tampoco ha sido fácil.

Entre los cargos que podrían imputarse a los detenidos estarían la omisión de socorro y haber participado como cooperadores necesarios en la agresión, además de implicar por homicidio y apropiación indebida al autor o autores de la agresión que causaron la muerte a Samuel y que todos queremos se aclare cuanto antes y se haga justicia.

La segunda historia es de un tenor completamente distinto. Se trata de Javier Martínez. Seguro que muchos de ustedes se preguntarán quién es este señor, pues ni más ni menos que Ministro de la Iglesia Católica, cuya principal misión es predicar la paz , el amor y la justicia entre la gente.

El Arzobispo de Granada , mantiene que la Ley de la eutanasia y la ley Trans son “inicuas, en cierto sentidos criminales” y suponen “una ofensa a la razón humana” , incidiendo en que “la realidad es la realidad” y quien ha nacido hombre o mujer lo será para siempre”, le pongan las hormonas que le pongan o al margen de “las operaciones que le hagan”. Además añadió sin encomendarse a ningún integrante del santoral dijo que “estamos en el camino hacia una tercera dictadura

Con todos mis respetos al ejercicio de su sacerdocio , no creo que Dios pueda admitir el sufrimiento de alguien cuyos males no tienen remedio y son letales o negarse a admitir que hay personas que se sienten ajenas a su propio cuerpo de hombre o mujer. Señor Arzobispo , como creyente , más respeto y más misericordia.

Y la tercera es completamente diferente a las otras dos. En la madrugada del pasado lunes 5 de Julio , una pareja de 60 y 46 años discutían acaloradamente por un problema doméstico en su domicilio de Elda (Alicante) : en un momento dado , el hombre cogió una caja de caudales y le dio un golpe en la cabeza.

Después se abalanzó sobre ella , la tiró al suelo y comenzó a apretarle el cuello .La niña y su hermana de 20 años , intentaron separar a sus padres sin éxito. Fue entonces cuando la menor cogió un cuchillo y le dio varias puñaladas en la espalda para que dejara de agredir a su madre.

Casos como éste o similares darían para el argumento de muchas novelas y formarían parte de un pequeño muestrario de las casa de los horrores , que nos llevaría a pensar que algo no solo funciona mal en nuestra sociedad y sus responsables, sino que anida dentro de algunos de nosotros, y nos hace pensar y actuar de forma disparatada.