LA ZURDA

Ya lo sabíamos

Acaba de entrar la primavera, lo hizo el pasado día 20 de Marzo sobre las 4,50 horas de la madrugada. Y su llegada nos ha cogido en Estado de alarma, encerrados en casa, bueno confinados, porque es en un ejercicio de responsabilidad individual y colectiva, quedarnos en nuestro hogar y no quedar con nadie, por mucho que lo queramos.

Les prometo que no iba a escribir sobre el coronavirus, ya que entiendo que estamos todos bastante saturados, de forma que padecemos una cierta infoxicación, ya que recibimos tanta información, real y falsa, que en ocasiones, somos incapaces de digerirla para que nos sean de utilidad.

Puesto delante de la página en blanco del ordenador no he podido sustraerme, entre otras cosas porque opinar sobre esta guerra en la que estamos y nos sitúan es también una contienda no solo contra un enemigo peligroso, del que desconocemos muchas cosas y al que vamos a ganarle, que es COVID -19, sino que tenemos un compromiso de todos con todos.

Pero en esta ocasión lo he hecho para plantarles cara a uno de los acompañantes más peligrosos, la de aquellos doctores del sesgo retrospectivo; que también explicaba el Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su última comparecencia en el Congreso de los Diputados el pasado día 18 de Marzo para explicar las medidas adoptadas para afrontar esta crisis; que no fueron capaces de decirnos ayer lo que nos aseguran hoy a toro pasado.

Son los expertos del “Ya lo sabíamos”. Por ello, no seré yo quien genere más confusión o quien les dé otra relación de cifras, medidas y hechos. Eso sí, me gustaría dejar claro, que hemos de vacunarnos de estos asesores de pega que afirman con ligereza o pronostican con frivolidad, haciéndonos creer a posteriori , que ellos ya conocían las soluciones correctas a priori, para explicar que lo fundamental es aprender de la experiencia.

Esta pandemia del COVID-19 ha desbordado las previsiones de todos, desde la propia OMS, ya que de haber conocido el alcance, todos los países empezando por China y pasando por Italia, Francia hasta llegar a España, probablemente se hubiera actuado de otra manera.

A pesar de todo esto seguimos teniendo el peligroso acecho de personajes muy peligrosos y que desoyen cualquier tesis que no sea la suya, niegan las evidencias por muy fuertes y potentes que sean, planificando una agenda al margen de la realidad y de los intereses generales.

Muchos de ellos que además se centran en criticar indecentemente la gestión de Sánchez, sin argumentos ni fundamentos, son como dice el responsable del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), el profesor Félix Tezanos unos “carroñeros”.

Como por ejemplo la posición del Quim Torra, President de la Generalitat que en su intento de nuevo de internacionalizar el problema catalán una vez más; poniendo como pantalla la crisis del coronavirus y su presión al Presidente del Gobierno de España; y en un acto de deslealtad política ha elevado sus quejas por carta sobre la gestión de Pedro Sánchez al Consejo de Europa, la Comisión y el Parlamento Europeo.

Es el más vivo ejemplo de intentar aprovecharse de las situaciones más graves a nivel sanitario, social y económico, para intentar sacar tajada política. Creo que no se pueden decir bulos y mentiras como los que ha proferido el señor Torra a los medios extranjeros, o la barbaridad del Concejal de la CUP Joan Coma en el Ayuntamiento de Vic que piden “toser en la cara” de los militares para que abandonen Cataluña.

Hay quienes como lo saben todo, incluso nos recomiendan y orientan sobre todo lo que tenemos que hacer en una situación que nunca hemos vivido y que algunos califican de apocalíptica. Pues nadie, nos dice que respetando el quedarnos en casa y a los demás, hagamos lo que nos dé la gana.

He de confesarles que escribo estas líneas porque disfruto diciéndoles lo que pienso, reflexionando sobre lo que se me ocurre, contándoles una historia, abriéndome un atajo hacia el interior de vuestras cabezas y corazones.

Son momentos para cumplir nuestras obligaciones y compromisos ciudadanos a rajatabla, pero como lo único que tenemos restringido es nuestra movilidad, con el resto de nuestros derechos podemos jugar y disfrutar, siendo humildes y sin pasarnos de vanidosos ni ir de sobrados y potentes.

Como dice el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, son tiempos de partir o pactar las diferencias, de unidad y no perderlo en polémicas inútiles. Además de que “las medidas que se adopten tienen que ser ejecutables”. Internet y las redes sociales son nuestros aliados para comunicarnos, y hemos de andar con mucho ojo con las cibermafias y la delincuencia en las redes.

No olvidemos que por mucho que sepamos, que como decía el presidente Sánchez no podemos dejar atrás a nadie, que todos al margen de nuestras ideologías tenemos un enemigo común. Esta es una guerra que hemos de librar juntos y con disciplina, porque si sabemos que “lo más duro está por llegar y pondrá al límite nuestras capacidades”.

Tal vez de esta dura experiencia aprendamos la importancia de invertir en ciencia e investigación, de lo indefensos que estamos cuando nos ataca alguien tan nuevo, silencioso, invisible y peligroso como el coronavirus. Quizás tras superar esta pandemia seamos más solidarios, y estemos más pendientes de quienes hacen con su trabajo que este País funcione.

No sabemos cuánto durará esta crisis que es integral y horizontal, por tanto más que sanitaria, ni tenemos ni idea cuándo podremos poner la palabra FIN a esta película, que si ayer en el cine nos parecía una historia fantástica e improbable, hoy somos nosotros los protagonistas.

Aprovechemos este forzado encierro para descansar y relajarnos , para entrenarnos en ser mejores personas , para hacer el ejercicio físico que más nos apetezca, para llamar a alguien con el que hace tiempo que no hablamos, para ordenar y limpiar esos rincones de nuestra casa , para hacernos de comer aquello que nos gusta tanto, para aprender aquello que creíamos saber.

No olvidemos tampoco de administrarnos con equilibrio y mesura la información, para que no estemos todo el día sometidos a la misma presión y agobio. La propia familia del Presidente del Gobierno, tiene a tres integrantes afectados, además de su esposa Begoña, su madre y su suegro que están hospitalizados, lo que es el vivo ejemplo que nos afecta a todos.

En su comparecencia del pasado sábado 21 por la noche, Pedro Sánchez dijo sentirse orgulloso de la actitud de la sociedad española que le parecía “modélica”. Además en la reunión el sábado día 22 el Presidente del Gobierno anunció que propondrá el Congreso de los Diputados ampliar 15 días más el confinamiento o sea hasta el 11 de Abril, prórroga que tras ser aprobada en el Consejo de Ministros debe ser autorizada por el Congreso de los Diputados.

Llegará un día en que el coronavirus será el pasado y no estaremos secuestrados por el confinamiento ni por el déficit y la austeridad, en el que nos volveremos a abrazar y besar, y que podremos contar como vivimos esta pesadilla y salimos de un infierno que nunca habíamos pensado y mucho menos sabido que iba a ser como después fue. Eso sí descubrimos, que “No lo sabíamos”.