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Una campaña extraña


Toda campaña política tiene su alma y su armario, sus protagonistas y su público, cifrado en los candidatos y sus equipos , sus militantes y simpatizantes, su metodología , sus programas y promesas, sus estrategias y por qué no decirlo sus imprevistos a los que hay que saber darle respuesta con prontitud y acierto.

Desde quien ha formado parte de diferentes equipos de dirección de Campaña a distintos niveles, desde la sensatez y la cordura, nunca deja uno de sorprenderse ante la actuación de los protagonistas y sus asesores, y no podemos afirmar con rotundidad algo que probablemente tengamos que corregir al cuarto de hora.

Esta campaña de Elecciones Generales que estamos viviendo en un continuo; entre el 28 de Abril y el 26 de Mayo; acompañada de Municipales y Europeas y en muchas Comunidades de Autonómicas, podríamos calificarla cuando menos de EXTRAÑA. Y sé que muchos de ustedes ante esta afirmación se preguntarán por qué.

No intento hacer un análisis causal de la singularidad de esta Convocatoria, ni tampoco pretendo sorprenderles ahondando en razones que ni yo mismo entendería, por lo que prefiero que recorramos su realidad y por tanto algunos de los hechos que me han hecho calificarla de EXTRAÑA.

Ya en las dos anteriores, se había roto el bipartidismo que durante las cuatro décadas anteriores habían dominado la escena política española. A esta se le une un quinto actor, alguien que antes estaba representado por el PP y ahora vuela solo, la ultraderecha, que aunque tarde, ha llegado a España como en el resto de los países europeos, con la marca de denominación VOX.

Eso solo debería añadir más pluralidad, pero ha cambiado el lenguaje y la estrategia de la derecha española que fragmentada, dividida y radicalizada, intenta desde el populismo dar breves y simples respuestas a las grandes preguntas que tiene planteadas nuestra sociedad, y decir la mayor de las barbaridades con tal de no perder ni un solo escaño del voto más conservador.

En los tiempos que corren, el populismo se ha instalado en la política y ha devaluado el papel de la misma y de las Instituciones, fomentando las fake news, no respetando las líneas rojas, crispando el diálogo y dando lugar a la intolerancia y no estableciendo la diferencia entre quienes más gritan y quienes mejor argumentan.

La Campaña que está en sus últimos días ha estado llena de disparatorros, mentiras y demagogias, y las manifestaciones de la derecha, en las que las propuestas programáticas han estado ausentes, si han estimulado el fanatismo que no facilita el diálogo, debilitan la democracia y es uno de los grandes peligros de la sociedad actual.

Durante las últimas jornadas, y aunque se ha ido bajando el tono agresivo por parte de la derecha, ha faltado moderación en las palabras y manifestaciones de los señores Casado, Rivera y Abascal y ha sobrado miedo. Tal vez porque están más pendientes de vigilarse uno a otro para ver quienes consiguen más votos y se constituyen como la verdadera oposición.

Hay que decirles una y otra vez , que para intentar conseguir un puñado de votos, que al final solo engordan a VOX , no vale ni insultar , ni mentir , ni crispar , ni robarse ideas y propuestas unos a otros, para conseguir entrar en el libro record de los Guinness , y ver quien establece el record.

Estamos viviendo una Campaña , más repleta de emociones que de razones , abriendo heridas innecesarias como el terrorismo de ETA que ya ha encontrado el camino de la Paz y la reconciliación en Euskadi y España , mirando al pasado de Aznar padre espiritual de este movimiento, con una temperatura alta , un ambiente bronco y bajo nivel político.

Mirando y analizando los lemas de Campaña de las diferentes Elecciones, vemos que quienes se dicen los más patriotas POR ESPAÑA son a quienes más gentes excluyen, los que consideran un VALOR SEGURO, no nos podemos fiar de ellos, ya que son víctimas de su inseguridad y aquellos que nos alegan a que la HISTORIA LA ESCRIBAMOS NOSOTROS, son los primeros que nos quieren imponer su versión de la misma y pretenden escribirnos el presente.

Por tanto creo que la mejor opción es que sintamos la ilusión y hagamos posible la ESPAÑA QUE QUEREMOS, en la que se blinde el Estado del Bienestar y continuemos avanzando en el marco de los derechos y eso solo es posible, en estos momentos, de la mano del PSOE.

Con nuestros votos hemos de decir que NO, no solo a la DESESPERACIÓN, en la que está instalada la derecha a través del trifachismo del PP, CIUDADANOS Y VOX, sino que no nos lleven a la DESESPERANZA que genere una desmovilización del electorado de izquierdas. ¡No caigamos en esa trampa!

Está también por definir cuál será el papel de los nacionalismos periféricos, vascos y catalanes en su apoyo o no para configurar un nuevo Gobierno. Y no olvidemos que según las últimas encuestas aún existen alrededor de un 26% de indecisos y que un 38% de estos se deciden en los dos últimos días.

Se han esgrimido barbaridades como las expresadas por los dirigentes de VOX, amenazando con cerrar la SEXTA, si gobiernan, por no ser de su agrado en la información y la orientación editorial, o que los menores que delincan sean castigados como adultos. Esta concepción autoritaria y antidemocrática es altamente contagiosa, y solo puede combatirse con más democracia.

Ante estas propuestas disparatadas y estas exaltaciones incontroladas, cualquier observador medianamente perspicaz, debería preguntarles a PP Y CIUDADANOS, si están dispuestos a mantener con el apoyo de un partido que defiende estas posturas el Gobierno de Andalucía, o van a llevar cabo cualquier acuerdo de Gobierno en el resto de España con ellos tras conocerse los resultados electorales.

Ha sido también una Campaña EXTRAÑA en el campo de los debates. Al Presidente Sánchez, la derecha le ha dicho de todo, menos bonito, y al final como las cosas son como son, no como algunos quisieran que fueran, Pedro ha acudido a los dos debates y ha demostrado que tiene fuerza, ideas y cuerda para lo que le echen, pero sobre todo propuestas de solución para los problemas de la sociedad española.

Hay quienes, con tal de quemar a Sánchez, quisieron montar un juicio y un debate sobre el debate, pero les salió el tiro por la culata, porque no hubo uno, sino dos, uno en la RTVE el pasado lunes día 22, y otro en la privada, en MEDIASET el martes día 23. Estoy seguro que esta situación, no se daría en ninguna de las democracias europeas, porque se trata de informar no de provocar saciedad al personal.

Al final, aunque las derechas presentes y la ausente, iban contra Sánchez, éste lo hizo bien, resistió, tuvo la templanza de un hombre de Estado y el realismo de las necesidades ciudadanas, y supo explicar sus ideas fundamentales, no entró en las múltiples provocaciones, las mentiras y los bulos que le pusieron en el camino, y resultó ganador porque enfrente solo se encontró un discurso ausente de propuestas y repleto de descalificaciones y falsedades.

Los dos debates han evidenciado la fractura y la incapacidad de hablar de la derecha sobre temas de ESTADO, y no hay propuestas alternativas a las que plantea el Gobierno, salvo incrementar la crispación, y exportar el modelo que han aplicado en Andalucía, pactar con los votos de VOX y no disgustar a la ultraderecha que impone su criterio desde atrás.

Qué no nos envuelvan en el lenguaje grueso y las palabras ofensivas, que no seamos rehenes de reproches y calumnias, que seamos capaces de alumbrar y ver la luz dentro del clima de confusión, intolerancia y desconfianza en el que nos quieren introducir.

Seamos claros y transparentes, no tengamos la tentación de matar a los mensajeros por mucho que nos desagraden lo que dicen sobre nosotros ni elaboremos un catálogo de vetos y bulas o un manual de comunicación para difundir mentiras y perjudicar al adversario. Defendamos nuestras ideas, valores y principios desde el respeto democrático, y con la actitud de que no todo vale por un voto o instalarse en la crispación o el disparate.

La primera cita con las urnas, la tenemos el próximo domingo día 28, y ante nosotros como electores, dos caminos, el del progreso, que representa el PSOE y el de la involución que está en batalla permanente por ver quién es más reaccionario y que tiene tres caras PP, CIUDADNOS Y VOX. Yo, lo tengo claro, como ciudadano, como español, como demócrata, como patriota y como socialista, creo que para que se haga realidad y posible la ESPAÑA QUE QUIERO, he de votar al PSOE, Sé que tú también lo harás.