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La cabra tira al monte

Los dichos españoles se mueven entre el fatalismo, la sentencia hacia los otros y esa atmosfera modesta e inevitable que es autoproclamación, de “Si falla algo, aquí estoy yo”. La penúltima; porque seguro mientras estas letras escribo, se le ocurrirá alguna otra; de las perlas políticas del nuevo responsable del PP; don Pablo Casado, dicho sea de paso, que no termina de cuajar, es la que encabeza este artículo “La cabra tira al monte”.

Lo hacía el sucesor de Rajoy delfín de Aznar, siguiendo la vieja estrategia del PP, culpemos a los demás, y en este caso era a la izquierda radical en la que metía al PSOE junto a PODEMOS. El sentido fatalista de este joven e inmaduro políticamente hablando Casado, es más que predicciones o proposiciones, psicológicamente creo que se tratan de proyecciones.

Y digo esto, desde un punto de vista profesional como psicólogo, ya que la proyección es un mecanismo de defensa por que el sujeto atribuye; en este caso Don Pablo Casado; a otras personas, casi siempre Pedro Sánchez las propias virtudes, no es el caso, o los defectos y carencias, que es lo que suele hacer.

Es verdad, lo que expresa el dicho, y afirma usted señor Casado, “la cabra tira al monte”, y usted es la mejor y la mayor evidencia. En el afán de querer reforzar su perfil derechón, más bien fachorra, se sale usted de la cuadricula y tiende a imitar a los modelos más duros y reaccionarios de la extrema derecha europea como el Lepenismo francés., el fenómeno de la Liga Norte italiana o el Amanecer Dorado griego.

Ocurre, que estas formaciones, tiene su ideología y su propia discurso, y el del señor Casado es entre el contagio y la imitación, una perversión de Aznar adaptada a los actuales momentos. Por todo ello, creo que cuando el líder de la derecha española en pugna con el señor Rivera expulsa con fuerza lo de “la cabra tira al monte”, se está retratando.

Con Casado solo cabría recurrir a la hemeroteca para constatar los disparates que ha pronunciado y predicado, algunos muy recientes sobre el acercamiento de presos, la inmigración o el problema de Cataluña, pero no vamos a recurrir a ello, ya que haríamos de este artículo un relato interminable.

Si les parece prefiero, desde la moderación y el equilibrio, y sin tirarme al monte como integrante de la izquierda española, como creo que se le presenta el futuro a don Pablo y que es lo que realmente está haciendo hasta la fecha.

Creo, tal y como dije al principio de este artículo, que usted tiene un problema de proyección y desde el minuto de antes de ser elegido “como la cabra se ha tirado al monte”. Se propuso usted recuperar la unidad de su partido, y que quiere usted que le diga don Pablo, veo cada vez más gente corriendo hacia CIUDADANOS o refugiándose en VOX.

Podría recordarles a nuestros lectores, las barbaridades que usted dijo en su momento sobre determinados temas, igual de gruesas o más que las que está proclamando ahora, pero no voy a incurrir en ese error, prefiero atenerme a la situación actual y analizarlo y valorarlo por los hechos.

Tampoco le ha dado resultado a usted la España de los balcones, con banderas a diestro y siniestro y en lugar de quitarles armas y argumentos al independentismo catalán, tanto dentro como fuera de Cataluña, con la obsesión de atacar al Presidente Sánchez, debilita una unidad de acción constitucionalista, que no constituye un frente contra nada ni contra nadie.

No debería usted propiciar la mentira, porque solo con mirar la hemeroteca podemos comprobar que de nuevo quiere colárnosla a los que votamos y contribuimos. Usted defiende con pasión y denuedo la bajada de impuestos y solo cabe hacernos dos preguntas, ¿Por qué no lo hicieron Montoro y Rajoy a los que usted defendía con tanta ardor?. Por tanto, ahora por mucho que usted “como la cabra se tire al monte, no le creemos”.

Señor Casado, nos despista usted, porque no sabemos si el que dirige la estrategia de la nueva derecha en España, es usted o el señor Rivera, si es usted con 134 diputados o el listo de Albert con 32. Cuando además con sus movimientos lejos de debilitar a su adversario, CIUDADANOS, lo fortalece constantemente.

A partir de su llegada a la Presidencia del PP, no han parado los casos de corrupción, sino que se alimentan y continúan como es el de caso Enredadera, que ha afectado al alcalde de León, Antonio Silban, que para más inri es miembro de la dirección nacional del PP, y por tanto uno de sus máximos colaboradores.

También pende sobre su cabeza la espada del caso de su master, que no sabemos cómo quedará al final y si fue uno más de esos alumnos invisibles como en otros casos, incluso hay algunos comentaristas que con guasa se preguntan ¿Dónde estará su portátil? Otros afirman que la señora Sáez de Santamaría está esperando a ver cómo queda todo esto para decidir sobre su futuro.

Usted, señor Casado, que fue líder indiscutible de Nuevas Generaciones con el apoyo de Aznar y Esperanza Aguirre, no ha conseguido hasta ahora articular un discurso que sea capaz de atraer a los jóvenes, apoyándose también en los medios audiovisuales y las redes sociales. A lo mejor como decía usted en su día, la mayoría de los jóvenes españoles son del PP, pero no lo saben. ¡Suena a chiste!

Además fue y ha sido usted uno de los más fervientes defensores de las Reformas y retrocesos de Rajoy, sin enterarnos todavía de qué Plan de Pensiones defiende usted, señor Casado, donde va usted a reubicar su partido si en la derecha, en el centro derecha, o en lo que todos los vientos indican que es en la ultraderecha.

Usted es más joven con sus 37 años que su antecesor Rajoy con sus 63 años, pero la inmensa mayoría de las encuestas y sondeos, lo ven a usted más conservador y más cercano a los nuevos liderazgos de la ultraderecha europea, con actitudes y propuestas que son excluyentes y nos sitúan entre el populismo y el ultranacionalismo, o lo que es lo mismo en el marco del aislacionismo.

Señor Casado, usted como la cabra “se ha tirado al monte“ y esa no es la metodología para recuperar el espacio de centro derecha ya que no parece usted muy partidario de la exhumación de los restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos y si de volver a aplicar el 155 en Cataluña.

En este camino, una y mil veces Albert Rivera aunque es tan de derechas como usted, le robará la cartera, le hará la cobra, y se quedará con su electorado. Ya que juega a todas según le convenga. Ha caído usted en la trampa, bájese del monte y no sea como la cabra. No puede usted conquistar el futuro con el discurso del pasado.