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Una nueva etapa

Nuestro País, España, aunque algunos cavernícolas se empeñen que NO, vuelve a dar ejemplo de democracia. No sé porque razón ni motivo hay gentes que no entienden cómo funcionan las normas constitucionales y si les viene bien , la maquinaria es perfecta , pero si no les beneficia es que el mundo está contra ellos y se ha conjurado una conspiración de rojos y masones que solo buscan romper nuestra Nación.

La moción de censura es una legitima opción contemplada en el artículo 113 de la Constitución y en todas las Cartas Magnas de los países europeos, como la presentada por el PSOE contra el Gobierno del PP de Mariano Rajoy, por tanto cualquier relato que intente invalidar esta actuación, o es un ejercicio de sectarismo o negarse a ver el porqué de la misma.

En el debate, que terminó con la proclamación de Pedro Sánchez, que entró sin escaño en el Congreso y salió como Presidente, hubo imágenes y palabras impactantes, elocuentes y de un gran significado. La tarde del pasado jueves la silla vacía del señor Rajoy y el bolso de la señora Sáenz de Santamaría. Un teatrillo que pasó de la celebración por la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado al funeral de la moción de censura.

Era la imagen del abandono del poder y como esa misma tarde hacia las cinco y media, en una hora taurina, Aitor Esteban, portavoz del PNV, con el anuncio de su apoyo a la moción certificaba la caída del Imperio Mariano entre el silencio y la ausencia, en un gesto que podía interpretarse como una falta de respeto a la Cámara, al igual que no se incorporaba hasta última hora para votar el viernes por la mañana, despedirse y desear suerte a su sucesor.

Todo ha transcurrido con rapidez, prontitud y celeridad y tras la votación del viernes, con 180 votos a favor, el sábado tomó posesión el nuevo Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, el séptimo de la democracia, sin ningún símbolo religioso como corresponde a un Estado laico, y ya tenemos nuevo Ejecutivo, que estoy seguro que pondrán todas las ideas, esfuerzo e ilusión en la tarea de ocuparse de las demandas y problemas de los españoles.

Un gobierno, como dijo el Presidente socialista, con mayor presencia femenina , europeísta y garante de la estabilidad presupuestaria y económica, cumplidor con los deberes europeos y que hará cumplir la constitución, en la que destaca la importante presencia de la mujer, el fuerte acento andaluz, la solidez política, la experiencia y la combinación de la veteranía con la juventud. Por tanto tápense aquellos integrantes del españolismo de pega y la caverna mediática que ya han puesto en marcha una campaña descalificatoria.

Estoy seguro, como demócrata y español, que este nuevo Gobierno de España, solo quiere buscar la estabilidad institucional y poner en marcha la necesaria regeneración democrática, el equilibrio macroeconómico y presupuestario y la estabilidad social, laboral y medioambiental y por supuesto en aras a una España más fuerte y más sólida, reforzar nuestro papel internacional, además de lograr el equilibrio y la normalidad territorial.

Se inicia una nueva etapa, una puerta a la esperanza, una oportunidad para la izquierda que no podemos desaprovechar, y que debe hacer gala de una visión de Estado y una actitud generosa, que coloque siempre los intereses generales y de la ciudadanía por encima de los particulares y partidarios, que devuelva la dignidad a la POLÍTICA y la limpieza a las instituciones.

Hemos oído, visto y leído todo tipo de crónicas, comentarios y opiniones sobre el presente y pronósticos sobre el futuro próximo, pero creo que todos, pensemos como pensemos hemos de darnos como patriotas, una oportunidad para hacer bien lo que se ha hecho mal “con humildad, entrega y determinación” tal y como ha afirmado el nuevo Presidente Pedro Sánchez, y no añadir inestabilidades e incertidumbres. Hemos de recuperar la confianza en la política para no dejar espacio a los totalitarismos y los populismos.

Ya ha recibido el apoyo de la Comisión Europea a través de su Presidente Jean-Claude Juncker, expresando que está seguro el nuevo primer ministro español Pedro Sánchez, “continuará contribuyendo de forma constructiva a una Unión Europea más unida y más justa”.

Tal vez uno de los primeros gestos que deba afrontar el nuevo Presidente del Gobierno de España, sea recibir al President de la Generalitat , para reafirmar el compromiso con la legalidad constitucional, y la voluntad de dialogar y normalizar el funcionamiento de las Instituciones del Estado.

Con todo el respeto al ex Presidente Rajoy , no estoy de acuerdo en que “ha dejado una España mejor que la encontró”, ya que si fuera como él afirma continuaría al frente del Gobierno de España y entre otras cosas como ha influido el austericidio y la corrupción, provocando un País más desigual.

Y el pasado martes día 5 don Mariano, anunció lo que era un secreto a voces, que había llegado el momento de poner punto y final y dejaba la Presidencia del PP, que era como decir que no sería el futuro candidato a la Presidencia del Gobierno y que por tanto abandonaba la política. Pero para completar el cuadro el ex presidente Aznar volvió a meter un dedo en el ojo e los suyos y dijo “La reconstrucción del centroderecha es indispensable para ver con confianza el futuro de España”.

El traspaso de carteras, estoy seguro que estará presidido por la más absoluta normalidad democrática, lo contrario sería un ejercicio de irresponsabilidad política. Ahora, cada uno debe saber qué papel ha de jugar, pero siempre pensando y actuando, por encima de todo en los intereses de España y los españoles, desde la pluralidad y el respeto a las Leyes.

Otra cosa, sería un disparate, sin sentido, que nos llevaría a todos al borde del abismo. Creo que el PP, como formación política responsable no puede seguir actuando como si no hubiera ocurrido nada, y no debería caer en la tentación de elevar la crispación o predicar el apocalipsis, ya que lejos de beneficiarse, se perjudicaría notablemente y no haría ningún bien a la economía española.

Todos y cada uno de nosotros, pensemos como pensemos, tenemos una responsabilidad de País, en el que hemos de volver a recuperar el papel que nos corresponde, en el interior demostrando que somos gente honesta y trabajadora, con iniciativa, y en el exterior, que se puede confiar en nosotros y nuestras potencialidades.