Los descendientes del holocausto, Israel y Palestina
La barbarie de una organización terrorista se condena por si sola. No hay más que añadir. Ensañarse con personas por el simple hecho de tener cierta nacionalidad o estar en un determinado lugar. Polemizar al respecto equivale a mantener una discusión bizantina respecto al sexo de los ángeles. Hay que desbaratar cualquier apoyo a semejantes desalmados, incluyendo el desvío de fondos humanitarios. Otra cosa es generalizar ese marchamo de terroristas a todos los palestinos que habitan Gaza. Calificarlos como escudos humanos e instares a deja sus hogares en pocas horas para no estorbar una invasión militar justificada por algo tan injustificable como la venganza es algo reprochable y no casa con el derecho a una legitima defensa.
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