Vamos a contar verdades
Una antigua canción infantil, de melancólica melodía, invitaba a contar mentiras. Hoy parece llegada la hora de contar verdades. O bien, exigir su revelación si permanecen ocultas bajo el secreto. Vayamos a Europa: se sabe que, en los años 30 del siglo XX, la Corona, la familia real y la aristocracia, británicas, estaban trufadas de nazis y simpatizantes del Tercer Reich; pero nadie lo dice, ni explica que la abdicación del monarca inglés nada tuvo que ver con el matrimonio morganático del tal Eduardo VIII, ni con la condición plebeya y divorciada de la señora Wallis Simpson. La renuncia real obedeció a una operación de Estado para apartar la corona de la cabeza del más nazi de entre los de sangre azul británica.
- Publicado en Opinión