Concha Espina y la Babel de escritores
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Cultura
Concha Espina respondió a la encuesta que organizó El Socialista para distintos escritores y escritoras sobre el libro en abril de 1932. Fue breve, pero contundente.
La primera cuestión tenía que ver con el hecho de si había o no crisis de autores.
Para la escritora no existía esa crisis, “de ninguna manera”. Lo que había en España en ese momento era una “Babel de autores”, un enorme guirigay de publicistas, empujándose unos a los otros y de forma deshonesta, con un daño moral para la crítica, que apenas existía fuera del soborno y el ejercicio de la comparsa. Así pues, Concha Espina era bien dura con el mundo literario de aquel tiempo.
Tampoco habría crisis de lectores; es más, había aumentado su número. Lo que ocurría era que existiría una evidente desorientación para escoger las lecturas, recelos del fraude literario, sostenida por la insolvencia de la mayoría de los críticos. De nuevo, fustigaba contra la crítica.
Por otro lado, que la tirada de las ediciones españolas fuera tan pequeña se debería, en su opinión, a la mala difusión editorial, aunque comenzaba a corregirse en América con organismos competentes.
Para Concha Espina la solución de los problemas del libro en España pasaba porque los profesionales, “austeros y prestigiosos” realizaran una fina selección de los libros. También era importante que se emprendiera una intensa propaganda (publicidad, diríamos hoy), muy consciente y firme por todo el mundo, especialmente en los mercados de habla hispana.
Hemos trabajado con el número 7238 del 19 de abril de 1932 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
