EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ En 20 minutos

Un “bautizo masónico” en París (1861)


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

En distintos trabajos hemos tratado la figura del loweton, lobetón, luveton, lovetón, lobatillo o lustón, que de tantas maneras aparece. Se trataría del hijo de un maestro masón, y como los masones son hermanos entre sí, pasaría a ser como “sobrino” de todos ellos. Existen varias teorías sobre el origen del término, pero, en cierta medida, se podría asociar a la obra El libro de la selva, tan relacionada con el concepto de iniciación en Masonería, y obra de un masón muy destacado, Rudyard Kipling. Luego estaría la figura del lobato en los Boy Scout, una organización puesta en marcha por otro masón Robert Baden-Powell. Los “bautismos masónicos” son tenidas blancas, es decir, pueden asistir profanos y se siguen unas normas más abiertas que en las tenidas normales entre francmasones.

Las ceremonias de adopción de lowetones aparecen con cierta frecuencia con la denominación de “bautizo masónico”. Así estudiamos en otro número uno de esos “bautizos” en 1885 en Linares. Hoy regresamos a una de dichas ceremonias, unos años antes, y en París, y gracias a la crónica para lectores españoles que publicó El Correo de Ultramar, en su número 456. Era, como su subtítulo anunciaba, un periódico político, literario, mercantil e industrial. Estaba ilustrado y se editaba en París dirigido al público de habla española y de América Latina, y muy especialmente en Argentina. Su figura clave fue Xavier de Lasalle. Fue un medio que se destacó por la variedad de noticias y artículos de todo tipo y tuvo su importancia en la difusión de la literatura por entregas y folletines de autores franceses. De este periódico surgiría La Moda del Correo de Ultramar dirigido para las mujeres. El Correo de Ultramar se editó entre 1842 y 1886. El “bautizo masónico” que vamos a narrar siguiendo y comentando la noticia del periódico debió ser impresionante, como bien sabían realizar los masones franceses del siglo XIX.

Pues bien, el periódico informaba que la logia “La Perseverante Amistad” al Oriente de París celebró un “bautismo masónico” el 17 de agosto de 1861. A las seis de la tarde, cerca de ochocientos convidados (tómese nota del número) se apiñaban en las inmediaciones del Grande Oriente de Francia, que se encontraba en la calle Cadet, número 16. Tenemos que tener en cuenta que, actualmente, dicha obediencia masónica se sigue encontrándose en dicha dirección. Al parecer, en 1851, bajo el impulso del príncipe Murat, que en ese momento era el Gran Maestro, se adquirió el Hôtel Cadet, una construcción del XVIII.

Los invitados se distribuyeron por distintos salones del edificio y en silencio. Los comisarios elegidos entre los miembros de la logia iban distribuyendo a los invitados y designaban a cada cual su puesto.

Se adornó para la ceremonia el Templo número 1. Debía tener un aspecto impresionante, o como decía el periódico, “mágico”. Al parecer, se adornó con flores, guirnaldas, banderas e inscripciones morales que, presumimos, tendrían un contenido masónico, de las máximas masónicas más evidentes. En las columnas del Templo había escudos que representaban las insignias de los altos grados francmasónicos, algo que nos llama la atención porque esos símbolos están por encima de los grados azules normales de las logias. Todo estaba muy iluminado con trescientos mecheros de gas.

A las ocho de la tarde los treinta niños admitidos hicieron su entrada solemne en el Templo y comenzó la ceremonia.

El periódico explicaba a los lectores que el “bautismo francmasónico” tenía por objeto crear una especie de protectorado paternal que ejercerían los miembros de la logia que adoptarían a los niños de sus hermanos. Además, se comentaba que practicada bajos los antiguos usos, era una “fiesta de familia” y de las más interesantes de la masonería. Los padres de los niños adoptados desempeñaban un gran papel en la ceremonia que simbolizaría el amor de la familia y de la moral.

La logia para completar la fiesta improvisó un baile a las once y media, “en honor de las señoras” asistentes.

El periódico insertó una magnífica ilustración del acto, y que puede disfrutarse en el número correspondiente del periódico en el portal de “prensa histórica” del Ministerio de Cultura.

 

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..