Ecos de aquel conmovedor silencio (*)
“No había dormido bien. Algo extraño, quizás un presentimiento, se agitaba sobre su ánimo aquella noche. Al amanecer, se levantó temprano y se preparó el desayuno. Su esposa acudió con él a la cocina. Súbitamente, una explosión atronadora, seguida de hasta tres ecos lejanos, estremeció el barrio entero. Su memoria viajó velozmente años atrás, cuando cubrió para su periódico los combates artilleros entre Irak e Irán en la llamada primera guerra del Golfo. La cercana detonación y las réplicas consecutivas le alarmaron. Parecía fuego de artillería.
- Publicado en Opinión
