HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Ediciones fraudulentas del Informe sobre la Ley Agraria


(Tiempo de lectura: 4 - 7 minutos)

El descubrimiento en 1817 de una edición fraudulenta del Informe sobre la Ley Agraria de Jovellanos, realizada en 1814, provocará una investigación que permitirá conocer aspectos importantes de la edición original. Este artículo explica todo este proceso.

En febrero de 1817, la Sociedad Económica Matritense descubrió la existencia de una edición fraudulenta del Informe a través de las averiguaciones hechas por su socio y contador en aquellos momentos, José Felipe de Olive, comisario de guerra y profesor de economía política. Dicho personaje presentó en la junta de 8 de ese mes un índice en el que constaba haberse hecho una impresión en Valencia. En consecuencia, se encargó al censor que prepararse una representación al rey reclamando el derecho de propiedad de la obra indicando los perjuicios que ocasionaba esta nueva edición.

El 7 de marzo de 1817, la Sociedad elevó la representación a Fernando VII para que se actuase contra las ediciones fraudulentas de Mallorca y Valencia. El texto, como se ha señalado, insiste en la propiedad intelectual de la Matritense:

"Sus producciones literarias, fruto del trabajo de sus individuos, la corresponden como una propiedad preciosa, protegida por las leyes en los mismos términos que otra qualquiera; y nada tan fuera de razon y tan injurioso como atentar contra este sagrado derecho para detentar sus utilidades"

A continuación, se hacía una descripción de los hechos: en Mallorca y en Valencia se había reimpreso la obra. Al parecer, la edición balear se había realizado durante la guerra de la Independencia, y se había reimpreso para que circulase en las zonas no comunicadas con Madrid. La otra sería actual y su objeto había sido puramente lucrativo.

La Sociedad no podía recoger por sí sola todos los ejemplares distribuidos. Es por eso que suplicaba que, una vez oídos los respectivos jueces de imprentas de Mallorca y Valencia, el gobierno tomase las medidas oportunas para que la Matritense quedase resarcida de lo que se habían aprovechado los impresores de ambas ciudades al imprimir la obra sin licencia. Además, se debía ordenar que nadie volviese a infringir las leyes que protegían la propiedad literaria.

El 24 de mayo se recibió la Real orden, comunicada por José Pizarro, primer secretario de Estado y del Despacho, sobre el particular. En ella se incluían las pesquisas realizadas. Gracias a las mismas conocemos claramente la situación de las impresiones de la obra de Jovellanos, cuestión un tanto confusa hasta entonces.

Al parecer, en 1814 el impresor Miguel Domingo había editado el Informe de Jovellanos en Mallorca. La Sociedad Matritense creía, como se ha visto, que también se había hecho una reimpresión en Valencia, pero los informes que a la Corte envió el regente de la Real Audencia de esta ciudad demostraban que solamente había una edición y era la balear, aunque un librero de la capital levantina, Mariano Cabrerizo, tenía solicitada una licencia para reimprimirla a su vez. La confusión había surgido porque Cabrerizo, creyendo que se le iba a conceder dicha autorización, se había adelantado insertado la obra en el catálogo de libros de su imprenta. El regente había realizado averiguaciones en las imprentas y librerías de la ciudad, encontrando ejemplares del Informe en varias de ellas: en la del librero Jaime Jaulí había 218 ejemplares y 6 en la de Mallen López y Viuda de Navarro.

Por los informes del regente de Mallorca no se había encontrado en la Isla a Domingo, al parecer debía estar confinado en Ibiza por otras cuestiones. Ningún otro impresor había editado la obra. Así pues, en conclusión, a la altura de mayo de 1817 existían 224 ejemplares de la obra de Jovellanos impresos de forma fraudulenta en Mallorca

La Sociedad Matritense en la junta de dicho día 24 tomó la resolución de encargar a su secretario José María Celas y Muñoz, a la sazón abogado de los Reales Consejos, para que se pusiese en contacto con el juez de imprentas con la finalidad de procederse a la entrega de los ejemplares. En la junta de 31 de mayo dio cuenta de sus gestiones, dictaminando que el socio Andrés Vallejo, residente en Valencia, se hiciese cargo de los tomos. El director de la Sociedad, el duque de Híjar, ofreció sus servicios para que el transporte de los mismos a Madrid no fuese oneroso a las arcas de la institución. Por fin, Híjar entregó los ejemplares a la Sociedad el 16 de agosto: 22 son en papel y el resto en pasta, pergamino y rústica. El secretario propuso en la junta de ese día que sería conveniente que en la biblioteca de la Matritense quedasen dos ejemplares, uno en pasta y otro en rústica, dada la excelente calidad del papel de la edición fraudulenta. El resto se remitieron a la junta de hacienda de la Sociedad para que resolviese qué hacer con ellos. Esta junta de hacienda comunicó el 23 de ese mes que se ponían a la venta. Los precios asignados fueron los siguientes: 14 reales en pasta, 12 reales los de pergamino y, a la rústica 11 reales.

En la junta de la Sociedad de 4 de octubre de 1817, José Felipe de Olive anunciaba el descubrimiento de errores en el Informe editado en Mallorca al confrontarlo con un ejemplar de la impresión madrileña de 1795. Proponía que se suspendiese la venta y que se nombrase una comisión para que hiciese un examen detenido. Eso se resolvió. Los comisionados designados fueron Ramón de Chimioni y José María Pérez. Chimioni fue médico, periodista y miembro de la Real Academia Española.

En la junta de 11 de octubre, Chimioni manifestaba que, habiendo hecho el cotejo de la impresión mallorquina con la de Sancha de 1795, se hallaban en ésta última tantas o más erratas que en la otra mientras que en el ejemplar facilitado por la Real Academia Española no se encontraba fallo alguno. La Sociedad, en vista de esta comunicación, instó a los dos comisionados a que siguiesen en sus investigaciones hasta sus últimas consecuencias. Un mes después, ambos presentarán un primer informe. Las erratas se elevaban a un total de 280. En vista de esta constatación proponía la inutilización de los ejemplares de Mallorca, pero como era evidente la escasez de esta obra en el mercado opinaban que era mejor que se publicase una lista de esos errores por separado para los ejemplares que aún se conservaban en poder de la corporación. Con este parecer se conformó la Sociedad ordenando que pasase el asunto a su junta de hacienda para la impresión de las listas, advirtiendo que las pruebas de imprenta debían pasar para su corrección a los comisionados. En estas diligencias se encontraba el asunto cuando va a confirmarse una sospecha de Chimioni y de Pérez que cambiará el rumbo de los acontecimientos.

Efectivamente, en la junta del día 29 del mes de noviembre presentarán un extenso dictamen en el que informaban que unas sospechas ya manifestadas anteriormente sobre la realización de dos ediciones iniciales en la Imprenta de Sancha, en el año 1795, eran del todo fundadas. El método seguido para demostrar su hipótesis fue el de la comparación de varios ejemplares de la obra. De la primera edición venían a ser los tomos propiedad de la Real Academia de la Lengua, de la Biblioteca Real y algunos otros, mientras que de la segunda era el que formaba parte del tomo V de las Memorias de la Matritense, el que de manera separada se tenía en la biblioteca de la propia Sociedad y los que para la venta se conservaban en la Imprenta de Sancha. Una vez demostrada su hipótesis de las dos ediciones pasaban a reseñar los errores de la segunda edición de Sancha. Por último, se ofrecían para presentar los medios necesarios para hacer una edición correcta. La Sociedad resolvió que Sancha debía presentar las cuentas pedidas de las distintas impresiones encargadas por la Matritense para poder decidir sobre una nueva edición del Informe. Al final se realizó la nueva edición, pero esa es otra Historia.

Este artículo se basa en la documentación que conserva el Archivo de la Real Sociedad Económica Matritense.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

El Antiguo Régimen. Sus estructuras sociales, económicas y políticas
El tiempo de las Revoluciones. De 1820 a 1848
Historia del socialismo español
La España del Siglo XVIII. Luces y sombras del reinado de los borbones
Del abrazo de Vergara al Bando de Guerra de Franco
Episodios que cambiaron la Historia de España

Tu opinión importa. Deja un comentario...


Los comentarios que sumen serán aceptados, las críticas respetuosas serán aceptadas, las collejas con cariño serán aceptadas, pero los insultos o despropósitos manifiestamente falsos no serán aceptados. Muchas gracias.

Periodismo riguroso
y con valores sociales
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para continuar y garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy con tu apoyo, seguiremos trabajando por un periodismo libre de censuras!
Slider