La creación de las Juventudes Socialistas
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El origen de las Juventudes Socialistas debemos encontrarlo en Bélgica. El surgimiento de una organización socialista formada por jóvenes tiene mucho que ver, más que con otros aspectos, con una de las cuestiones que más preocupó al socialismo occidental en los últimos tiempos del siglo XIX y comienzos del XX, y que tiene que ver con la guerra y el antimilitarismo, en plena época de la paz armada.
Los jóvenes obreros vinculados al socialismo, y que, precisamente por su edad tendrían que ir al combate en el caso de producirse una guerra, comenzaron a tomar una clara conciencia no sólo de clase sino de grupo de edad, precisamente por lo que apuntamos, sin olvidar que el ejército era empleado por los gobiernos para reprimir huelgas y manifestaciones, lo que explica una doble vertiente netamente antimilitarista. Al parecer, las autoridades belgas se estaban destacando en este período por la utilización de las fuerzas armadas para frenar el movimiento obrero ya muy potente, dado el altísimo grado de industrialización de este país por su intensa y temprana industrialización.
Estas fueron las razones por las que se creó la primera organización socialista de jóvenes en Bélgica. Eso ocurrió en el año 1886, y se denominó Jóvenes Guardias Socialistas de Bélgica. En 1890 se celebró su primer Congreso en Bruselas, que le dio una dimensión de federación nacional, además de elaborar un reglamento que serviría de modelo para organizaciones posteriores de jóvenes socialistas. En 1899 se celebró un importante Congreso en Charleroi porque en el mismo se tomó la decisión de dar el salto fuera de las fronteras belgas, promoviendo una organización internacional.
En 1900 se celebró el V Congreso de la Internacional Socialista, y se aprobó, a propuesta de Clara Zetkin y de Volkaert, delegado belga fundamental en la historia de las juventudes socialistas, una resolución en la que se insta a los partidos socialistas a fomentar la educación y organización de la juventud para luchar contra el militarismo. Este hecho es fundamental, además del precedente belga, para que comenzasen a surgir las organizaciones juveniles socialistas, aunque en algunos partidos socialistas no estuvieran en la línea de que se cresen organizaciones propias de jóvenes, como podría ser el propio caso español, aunque al final pudiera surgir gracias a la iniciativa de Tomás Meabe. Por otro lado, es importante destacar que las organizaciones juveniles debían tener un carácter instrumental para los socialistas europeos en su lucha contra la guerra. Conectaban con el espíritu que había nacido en Bélgica, pero no iban más allá, es decir, no planteaban, en principio, reivindicaciones exclusivas de los jóvenes. El socialismo europeo no consideraba que hubiera una problemática específica de los jóvenes obreros que pudiera ser distinta o complementaria a la del proletariado en general. Lo que se buscaba era el impulso joven frente al militarismo creciente en Europa, porque los soldados eran jóvenes, por lo que podrían parar las guerras en los cuarteles. Pero los jóvenes socialistas muy pronto se destacarían por emprender otras luchas, especialmente en relación con la educación, algo que había preocupado hasta el momento más a los anarquistas, sin olvidar que estos jóvenes adoptaron la causa de las mujeres, mucho más que sus compañeros de mayor edad. En muchos lugares el surgimiento de grupos socialistas femeninos fue parejo al de las juventudes socialistas. En el caso español fue muy evidente.
Mientras la Internacional tomaba esta decisión, se estaba celebrando el primer Congreso Internacional de Grupos de Jóvenes y de Jóvenes Guardias Socialistas, es decir, de las organizaciones que se habían creado al calor del ejemplo belga. Los jóvenes belgas y franceses, siguiendo lo establecido en Charleroi, pusieron en marcha el Congreso. Consiguieron el apoyo del Partido Socialista francés, que difundió la reunión y lo que allí se decidió, en el que, además de aspectos organizativos, se insistió en el antimilitarismo.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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