Negrín ante “L’Humanité” al acceder al poder
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Aprovechando el aniversario del nacimiento de Negrín, que tuvo lugar el 3 de febrero de 1894, recordamos sus declaraciones a L’Humanité, cuando accedió a la jefatura de gobierno en mayo de 1937. Coinciden con las que realizó al poco de constituirse el Consejo de Ministros, y que estudiamos en un anterior artículo en El Obrero.
Negrín avisó que el Gobierno que presidía iba a seguir una nueva política de guerra, basada en el principio de unidad. El primer objetivo era la implantación del Mando único y la unión de los Estados Mayores de Tierra, Aire y Mar bajo una sola dirección.
El siguiente objetivo tenía que ver con el desarrollo de las industrias de guerra, agrupándolas también bajo una dirección única y bajo control del Estado. De ese modo, se tendría la posibilidad de hacer frente a todas sus necesidades de municionamiento.
El Consejo de Ministros iba a asumir la dirección política y el Estado Mayor la dirección técnica.
Negrín declaró al periódico francés que se miraba al pasado como el que se quitaba un peso de encima, y aseguraba la victoria.
Se iba a devolver a España su integridad territorial porque se contaba con la España popular, además de con reservas incalculables de hombres.
El Gobierno no iba a tolerar de ninguna forma el desorden en la retaguardia. El fin que se buscaba era el triunfo definitivo sobre la rebelión y sus aliados, y por eso no se iba a tolerar atentado alguno a su autoridad. Se aplicaría lo dispuesto por el anterior Gobierno en lo relativo a la recogida de armas, por lo que los ciudadanos y Comités en posesión de armas serían considerados como facciosos y juzgados como tales.
El Gobierno iba a proteger la pequeña industria y la agrícola. También se prestaría ayuda a las cooperativas de agricultores, ofreciendo medios técnicos.
En política exterior se seguiría la misma que había establecido el Gobierno anterior. Negrín insistía en que en el extranjero se debía saber que el Gobierno de la República no iba a aceptar que se hablase de mediación con los insurgentes. Sin pactos ni mediaciones España iba a recobrar su integridad territorial.
Hemos trabajado con el número 8469 de El Socialista, y con nuestro artículo, “Los primeros propósitos del Gobierno de Negrín en mayo de 1937”, El Obrero, (noviembre de 1920).
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.