Los socialistas contra el proyecto de ley antiterrorista de 1908
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Los socialistas españoles se caracterizaron por el rechazo absoluto al empleo de la violencia y, especialmente contra el terrorismo. De igual modo fueron tajantes cuando se quisieron aprobar leyes antiterroristas al considerar que eran otra fórmula para que imperase la violencia. En el caso de la discusión sobre el proyecto de ley contra el terrorismo de 1908 se ejemplifica de forma evidente la posición socialista. Queremos abordar esta cuestión en esta pieza. Nos ha interesado, especialmente, el texto que Rodolfo Llopis publicó sobre la primera etapa histórica del PSOE en el primer número de la revista Leviatán, de mayo de 1934.
El proyecto fue presentado por Maura. Pablo Iglesias se esmeró en su crítica al mismo. Para el líder socialista contra el terrorismo no valían las leyes duras ni represivas. El primer problema que se presentaba era que no se estaba definiendo que era terrorismo, por lo que el daba por supuesto que sería la acción acometida con un explosivo o arma que algunos individuos realizaban contra personas significadas o poderosas o contra autoridades. Si el que hacía eso era un enajenado se iba a dictar una ley contra todos los ciudadanos por el crimen cometido por un loco. Si los que cometían dicha acción estaban en su juicio y la llevaban a cabo por la tiranía que sufrían, se preguntaba si realmente se pensaba que con leyes antiterroristas iban a desaparecer los terroristas. Para los que emprendían ese tipo de acciones no valían nada dichas leyes por la fuerza que asignaban a sus motivaciones. Con las leyes antiterroristas o sin ellas estaban dispuestos a hacer lo mismo. Y ponía el ejemplo de los terroristas rusos, que, además, en su mayoría no eran obreros, sino hombres de Universidad. Las leyes que contra ellos se dictaban no eran eficaces; es más, alimentaban la acción, provocaban mayor número de atentados. Que desapareciese la tiranía imperante en Rusia, la autocracia zarista y el terrorismo desaparecería. Las leyes antiterroristas eran “fábricas de terroristas”.
Para Iglesias el artículo quinto del proyecto cogía de lleno al Partido Socialista, y por eso se rechazaba. El socialismo aspiraba a transformar la propiedad, a conquistar el poder político y los socialistas entendían que esa conquista y esa transformación no había de hacerse por vía evolutiva sino revolucionaria, como lo había hecho en su día la clase que dominaba. Y eso chocaba con ese artículo que hablaba de la violencia. En todo caso, añadimos e insistimos nosotros, la violencia nunca fue una estrategia socialista. El mismo Iglesias afirmaba que cuando se había tachado a los socialistas de ser “gubernamentales” y que vivían dentro de la ley, habían contestado que mientras se les permitiera vivir en la legalidad, de la legalidad se servirían para educar y organizar a los trabajadores. Pero si se cerraba ese camino, los socialistas no se iban a cruzar de brazos, y emprenderían otro camino.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.