La sexualidad de los vikingos. VI
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Según los historiadores, los niños vikingos que sobrevivían a la infancia, pasaban por cierto número de ritos (el destete, el momento en que recibían el nombre…) antes de unirse, más o menos rápido, a la población activa, para dedicarse a aquello, que fueran capaces de hacer. Alrededor de los 14 años, las diferencias entre “nuños” y “adultos”, desaparecen prácticamente en las tumbas. Se cree que esa era la edad, en que se consideraba que una persona, entraba en la madurez, lo que implicaba la capacidad de contraer matrimonio y, de participar en la guerra. No eran tiempos sentimentales.
Al menos en la Suecia central, emerge un patrón homogéneo, que establece que hasta el 7% de los hombres, sufrieron malnutrición infantil, lo cual contrasta con la cifra de mujeres: un 37%. La mortalidad infantil era elevada (se ha estimado que estaba entre el 30 y el 60%), lo que nos lleva a una conclusión ineludible: se daba diferente cantidad de comida y, de distinta calidad, a niños y niñas. Y los niños salían muy beneficiados, de esa discriminación, hasta el punto que, con ello, se ponía en peligro la vida de las pequeñas. Es imposible no identificar en esta discrepancia, un escalofriante sistema de valores.
Una cuestión difícil, concierne al a la posibilidad del infanticidio, el asesinato deliberado, de los hijos no deseados. Esta práctica se ha convertido, en una de las afirmaciones habituales sobre el periodo, pero las pruebas que la avalan son muy escasas y, a menudo, equívocas. Parece que un hombre tenía derecho, a rechazar a cualquier hijo que engendrara, con su esposa o concubina y, la inclusión del infanticidio en la narrativa de las sagas, sugiere que, en efecto, la práctica existía, aunque no sabemos, hasta que punto estaba extendida. Lo confirman numerosos códigos legales cristianos medievales, que incluyen disposiciones, que prescriben castigos, por el abandono de bebés, lo que indica que la práctica pervivió, hasta después de la conversión.
Sin embargo, no se ha encontrado, ni por asomo, el número suficiente de tumbas, que debería existir, de acuerdo con ese nivel de mortalidad infantil, lo que implica que no todos ellos, recibieron un entierro convencional. También contamos con el punto de vista externo, del viajero judío del siglo X, Abraham ben Jacob, que apunta que en Hedeby (Jutlandia) los hijos no deseados, eran arrojados al mar. El infanticidio selectivo “femenino”, es particularmente difícil de rastrear, aunque hay pequeños indicios de él en la arqueología. En las inscripciones rúnicas de la Suecia central, se menciona a seis hijos de una familia, pero nunca a más de dos hijas. Lo que no encaja con la proporción de nacimientos naturales, aunque podría ser consecuencia, de un prejuicio o costumbre y, no una señal de infanticidio.
Las nociones de género y, las relaciones entre individuos, también guardan un estrecho vínculo, con la sexualidad y, dentro de esta, especialmente con términos relacionados, con la orientación y su expresión, en la conducta social, estuviera o no sancionada por la sociedad.
El matrimonio heterosexual, en ocasiones poligínico, era la manifestación fundamental, de los valores familiares de la sociedad vikinga y, de lo que se consideraba como una sexualidad legítima. Sin embargo, no todas las relaciones se conducían, dentro de los códigos del matrimonio o del concubinato y, algunas eran mucho más informales. Es interesante que, aunque el adulterio no estuviera bien visto, no se consideraba necesariamente, motivo de divorcio (de hecho, era la intolerancia a un matrimonio abierto, lo que podía ‘conducir’ a la separación). Mujeres casadas toman amantes en varias historias, entre ellas la “Saga de Grettir”, la “Saga del pueblo de Eyri” y la “Saga íslendinga” (o de los islandeses). En las “Saga de los habitantes del Ljósvatn”, una joven tiene toda una serie de ‘novios’.
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.