La sexualidad de los vikingos. III
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Aunque es discutible hasta qué punto son fiables, lo cierto es que las sagas familiares, también incluyen, varias de estas relaciones matrimoniales diferentes. En la “Saga del pueblo de Laxardal”, un hombre cashaco compra una esclava, para que comparta su cama con él, como concubina. En la “Saga del pueblo de Vatnsdal”, es evidente que otro hombre casado, ha formalizado una relación sexual con una concubina, que luego da a luz a su hijo. En la “Saga de Njál el Quemado”, la anterior aventura extramarital del protagonista, se reconoce abiertamente frente a su esposa y, de nuevo, el hombre ha engendrado un hijo, de aquella unión.
Se podía obligar a una mujer, a entrar en concubinato contra su voluntad, aunque, en teoría, era ilegal. Existen ejemplos de dirigentes locales que, o bien secuestran a las hijas de sus arrendatarios, o los coaccionan de modo, que no tienen más opción que entregarlas. Por lo general, las retiene durante un tiempo, para, más tarde, liberarlas. Hay indicios de que esto, era un juego de poder – una especie de exigencia mafiosa de pago por protección – por parte de las élites o, incluso, de que los arrendatarios, intentaban granjearse el favor de sus señores. Quizá la realidad estuviera entre estos extremos, o variara según el caso, pero de todos modos, no se tenía en cuenta en ningún momento, el consentimiento femenino. El término general para concubina, “frilla”, continuó empleándose hasta tiempos modernos, con un significado peyorativo, relativo a una conquista sexual fácil, a la promiscuidad o, incluso, a la prostitución, todo según términos, definidos por hombres.
Las esclavas también podían ser concubinas, elevadas de ese modo (aunque quizá no mucho) a una posición por encima del abuso sexual, que a menudo acompañaba a su miserable condición. Las sagas mencionan a unas pocas, que consiguieron utilizar este tipo de relación, como medida para alcanzar una vida mejor, como la noble irlandesa Melkorka, quien en la “Saga del pueblo Laxardal”, es apresada y hecha esclava durante un saqueo y, que al final, consigue casarse en Islandia. “En “Beowulf” (poema épico anglosajón anónimo, que fue escrito en inglés antiguo en verso aliterativo) incluso la elegante reina danesa Wealhtheow, señora de la gran sala de Heorot, lleva siempre consigo su historia, como prisionera de guerra: algunos historiadores han sugerido, que su nombre significa “esclava extranjera”.
Junto con el concubinato y el matrimonio, había también otro componente en la red social, de la Escandinavia de la época vikinga, que en fuentes escritas posteriores, se denomina “vinátta”. Este término pude traducirse literalmente como “amistad”, aunque con connotaciones sutiles, distintas a las de nuestro concepto moderno. El nórdico “vinr” “amigos” (los lenguajes escandinavos modernos, tienen el “venner” y “vänner”) combinaba la cercanía de los “hermanos de armas”, con el mismo tipo de complejos vínculos, que generaban los lazos sociales de parentesco. La mecánica e impacto social de la amistad, en este sentido especial, están más claros a partir del siglo X en adelante, pero sus códigos fundamentales, pueden percibirse a principios de la época vikinga. Aunque se trataba de redes masculinas, tenían un equivalente femenino: las mujeres también con sistemas de apoyo, entre sus “amigas”.
La amistad vikinga, era otro medio de estructurar el socorro mutuo en el seno de la comunidad que, de otro modo, no tenían garantías de seguridad y apoyo, del todo fiables. La superposición de redes sociales resultante, era la clave de una sociedad (relativamente) pacífica. La amistad se reforzaba, a través de los regalos, como entre señores y sus siervos, con una obligación legal de reciprocidad. Uno de los elementos clave de estas relaciones (en el caso de los hombres) era la comprensión de la protección mutua, no solo física en el campo de batalla, sino también en el sentido, de que un vikingo debía de tener siempre presentes, los intereses de sus amigos.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.