El Nilo Azul. James Bruce. I
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Incluso un somero vistazo a la vida de James Bruce, basta para poner de relieve, el gran abismo que nos separa de las clases privilegiadas de Inglaterra del siglo XVIII. Su mundo nos parece ahora, tan extinto como el dodó (especie de ave columbiforme), el ancestral escudo de armas y, la heredad vinculada, la educación clásica y, el énfasis en los modales, el mecenazgo y los prejuicios exacerbados. Bruce aborrecía a los católicos romanos, como ciertas personas aborrecen a las serpientes y, aunque no creía realmente, en el derecho divino de los reyes, es bien cierto que era monárquico, hasta la médula.
A diferencia de los exploradores victorianos, que a no tardar iban a seguirlo por África, jamás adoptó actitud moral alguna, sobre cuestiones tales como el tráfico de esclavos, o los beneficios que la civilización, pudiera reportar a los ignorantes negros. No tuvo siquiera la pretensión, de ser un reformador o un educador. Aceptó el mundo tal como era. Muy sencillo, ambicionaba lo mejor para sí y, explora puramente, por satisfacer la curiosidad y el deseo personal de aventuras.
Incluso, para lo que era habitual en su época y su clase, Bruce fue un hombre formidable. Media uno noventa y cinco de alto; de complexión fuerte, tenía el cabello rojo oscuro y, la voz muy grave. Gozaba de reputación como jinete y tirador. Y, a donde quiera que fuera, parecía exhalar de sí, un aire de confiada superioridad. Ni el árabe ni los dialectos etíopes, frustraron su innata facilidad para los idiomas. Era un aficionado entusiasta, a temas tales como la astronomía. Socialmente se encontraba a gusto y, era rico. Aunque se ofendía por nimiedades y, a menudo se mostraba puerilmente vanidoso y fanfarrón, era, al mismo tiempo, un hombre con imaginación y, no cabe en absoluto, dudar de su gran determinación y valentía.
Por extraño que parezca, con todas sus manifiestas excelencias, Bruce no resultaba muy agradable, aunque extraña más todavía, que sus propios coetáneos fueran tan brutales con él. Conocidas todas sus penas y desgracias, uno se queda aún con la fría impresión, de estar ante un hombre muy independiente, de esos que no despiertan simpatías, a causa de su presunción. Nace en la finca de la familia en Kinnaird, Escocia, en 1730. Asus tres años fallece su madre. El padre se casó de nuevo, al poco tiempo y, tuvo con su segunda esposa, tres hijas y seis hijos. Así, de buen principio, Bruce permaneció un poco apartado del resto de la familia, como primogénito de otra esposa y, heredero de propiedades y privilegios que se remontaban, según se decía, a los antiguos reyes de Escocia. A los seis años era enviado a Londres, para ser educado por tutores. A los doce años, lo llevan a la escuela de Harrow, donde pasa por ser muy buen alumno. A los 16 año Bruce regresaba a Escocia, para proseguir sus estudios en la universidad de Edimburgo. Hubiera preferido la iglesia, pero su padre insistió en el derecho, lo cual fue un error, pues Bruce lo detestaba tanto, que llegó a enfermar. Síguense entonces varios años de ociosidad y convalecencia en Kinnaird. A la postre, se decide que marche a Londres y, consiga un puesto, en la Compañía de las Indias Orientales.
En Londres, pronto se enamora de la hija, de un rico comerciante en vinos. Una vez cumplido su casamiento, ingresa en la empresa familiar. Rico y con buenas relaciones, tenía un sitio en la sociedad inglesa. Pero, a los nueve meses de matrimonio, la esposa de Bruce muere de tisis, cuando estaba embarazada. Estaban en Paris, camino del sur de Francia, cuando sobrevino el fallecimiento. La escena de Bruce, protestante furibundo, rechazando los servicios de sacerdotes católicos, fue terrible. Finalmente encuentra un cementerio, en las afueras de la ciudad y, el entierro se lleva a cabo a media noche. Acto seguido monta a caballo y, cabalga toda la noche hasta el Canal de la Mancha, en medio de una furiosa tempestad, para pasar a Inglaterra.
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.