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Eduardo Montagut

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.

 

Las mujeres en las organizaciones socialistas. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Las elecciones alemanas del año 1912 supusieron un hito en la historia del SPD y del socialismo occidental. En el Reichstag, la Socialdemocracia alemana obtuvo 110 escaños, y los católicos, 93. Pues bien, las mujeres socialistas alemanas, aunque no podían votar, se implicaron para que el partido obtuviera dicho éxito electoral.

El socialismo inicial en los Estados Unidos. Cuarta Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Por su parte, Debs era natural del estado de Indiana, y siendo un adolescente comenzó a trabajar en el ferrocarril, adquiriendo una acusada conciencia sindical. Estuvo en la Brotherhood of Locomotive Firemen, donde fue secretario y tesorero a los 25 años.

El socialismo inicial en los Estados Unidos. Tercera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En la historia del movimiento obrero y del socialismo norteamericano hay que detenerse en dos figuras, Víctor L. Berger (1860-1929) y Eugene V. Debs (1855-1926). Berger procedía de una familia judía de lo que hoy es Rumanía y en aquel tiempo formaba parte del Imperio Austrohúngaro. En 1878 su familia emigró a Estados Unidos. para terminar por establecerse en Milwaukee (Wisconsin) en 1881, aunque antes habían pasado por Connecticut. Milwaukee, por su parte, fue un lugar donde se asentaron muchos inmigrantes alemanes y donde se desarrolló un intenso sindicalismo. Berger pasó a ser tipógrafo, llegando a ser editor del Social Democratic Herald y el Milwaukee Leader. También enseñó alemán en un colegio. Al parecer, pronto nació su compromiso obrero y político. Estuvo en el Partido Socialista del Trabajo de Daniel de León. Por su parte, su esposa, Meta Shlichting, fue también una activista socialista. Es importante destacar que en la Historia del inicio del socialismo en Estados Unidos los inmigrantes alemanes tuvieron una importancia decisiva, porque llegaron muchos socialistas a partir de mediados del siglo XIX. Además, los alemanes constituían un porcentaje muy alto de los obreros, solamente detrás de los irlandeses.

Las mujeres en las organizaciones socialistas. Primera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En el seno de los partidos socialistas fue calando, no sin dificultad, la cuestión de la emancipación de la mujer. Nos vamos a centrar en los casos alemán, belga y holandés, los más destacados antes del estallido de la Gran Guerra. En este sentido, la socialdemocracia alemana creó una sociedad paralela a la de su país y la mujer tuvo una evidente importancia.

Kropotkin

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Piotr Alekséyevich Kropotkin (1842-1921) comenzaría a interesarse por las cuestiones sociales a través de su experiencia personal como explorador y geógrafo en las tierras rusas y finlandesas. Conoció las duras condiciones del campesinado y, eso, unido, a sus propias lecturas, le llevó a abandonar su carrera científica. También abandonó sus estudios militares en los que entró como miembro de una antigua familia nobiliaria rusa.

La emancipación de la mujer y el socialismo. Cuarta Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Cuando Clara Zetkin regresó a Alemania del exilio en 1891 pudo comenzar a desarrollar sus ideas y darlas a conocer a través del periódico Die Gleichheit: Zeitschrift für die Interessen der Arbeiterinnen, esto es, La igualdad: Diario para los intereses de las trabajadoras, que se publicaba en Stuttgart, y editado por Edith Ihrer que, en realidad fue la pionera del feminismo en el seno de la Socialdemocracia alemana a través de una serie de folletos, publicados en la década de los años noventa, además de su trabajo en el periódico. Es significativo que en primer número de la publicación se explicara que la causa última de la discriminación femenina no procedía de la legislación aprobada por los hombres, sino como resultado de las relaciones de propiedad determinadas por las condiciones económicas. Aun cambiando esas leyes seguiría la “esclavización” social de las mujeres, a través de la dependencia económica de sus explotadores. En cierta medida, aquí ya vemos una de las primeras formulaciones que podrían aplicarse desde el feminismo socialista contra el sufragismo porque éste lucharía contra la legislación discriminatoria de forma evidente, pero no contra las relaciones de propiedad y las condiciones económicas.

El socialismo inicial en los Estados Unidos. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 1 - 2 minutos)

Al final, no cuajaron los partidos obreros en Estados Unidos, pero sí se desarrolló con fuerza el sindicalismo. El desarrollo económico evidente no podía evitar los vaivenes cíclicos característicos del capitalismo con sus repercusiones sociales, especialmente el aumento del paro. Las crisis que golpearon duramente el sistema desde los años setenta del siglo XIX serían el escenario donde comenzaría a florecer el sindicalismo norteamericano.

El socialismo cristiano británico

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El concepto de “socialismo cristiano” nació en Gran Bretaña al comenzar la década de los años cincuenta del siglo XIX. En ese momento se publicó la obra, Tratados sobre el socialismo cristiano (1850) de G. Bell. También comenzó a publicarse el periódico El Socialista Cristiano.

La emancipación de la mujer y el socialismo. Tercera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

A pesar de las ideas de Bebel, las mujeres socialistas constataron que para muchos de sus camaradas de lucha y para las direcciones de los sindicatos y primeros partidos socialistas la cuestión femenina no estaba siendo prioritaria o no se incorporaba debidamente a la lucha general. Eso provocó que comenzaran a movilizarse y a organizarse, reuniéndose para discutir sus problemas. En este sentido, la figura de Clara Zetkin (1857-1933) es fundamental.

Malatesta

(Tiempo de lectura: 1 minuto)

Errico Malatesta (1853-1932) se destacó por combinar el pensamiento con la acción. Escribió panfletos muy destacados, como Fra Contadini (Entre campesinos), L’Anarchia (La Anarquía) y Al Caffé (En el café). Su difusión fue muy amplia con muchas reimpresiones y traducciones. Escribió incontables artículos en la prensa anarquista del mundo entero, además de en los periódicos que editó en Italia, Argentina, Estados Unidos y en el Reino Unido.

El socialismo inicial en los Estados Unidos. Primera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

Para comprender los inicios del socialismo en Estados Unidos conviene que hagamos algunas reflexiones sobre la realidad económica y social de este país. El desarrollo económico de los Estados Unidos cobró un importante impulso a partir de la finalización de la Guerra Civil. No tardaría muchos decenios en alcanzar el nivel de Gran Bretaña y Alemania, las dos potencias económicas más importantes en vísperas de la Gran Guerra. El capitalismo norteamericano se basó en el empleo de una mano de obra eminentemente inmigrante que marchó a Estados Unidos para buscar unas oportunidades que en Europa no se daban, ni en los países más atrasados ni en los más desarrollados, aunque por razones distintas. Eso provocó la creación de una masa obrera muy heterogénea en su origen, y también en relación con la antigüedad de su arraigo, algo a tener muy en cuenta cuando tratemos el sindicalismo.

El socialismo en Uruguay

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

El Partido Socialista de Uruguay se fundó en 1910 gracias al impulso, entre otros, de Emilio Frugoni, el primer gran socialista del país. Frugoni fue un poeta, escritor, abogado y decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.

La emancipación de la mujer y el socialismo. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 4 - 7 minutos)

La incorporación de la mujer al trabajo generó en ciertos sectores del socialismo muchas críticas. Algunos se oponían al trabajo asalariado de las mujeres para protegerlas de la explotación, con no pocas dosis de paternalismo y, también porque consideraban que podía aumentar el número de abortos y la mortalidad infantil. Pero el principal argumento para desentenderse de la emancipación femenina provenía del supuesto aumento del paro masculino, así como del descenso de los salarios al incrementarse la oferta de mano de obra cuando la mujer entrase en el mercado laboral. El intento de algunos socialistas de que la mujer regresase a casa fue contestado por otros. En este sentido, es significativo que Pablo Iglesias explicase en 1888 en las páginas de El Socialista que ese deseo era imposible de cumplir, pero, sobre todo, porque no era muy recomendable para la lucha socialista porque restaría elementos para el enfrentamiento con los capitalistas.

La plancha para trazar

(Tiempo de lectura: 1 minuto)

Eduardo Caballero de Puga es siempre un valor seguro como fuente. Ahora nos explica qué es una plancha para trazar en masonería:

La doctrina social de la Iglesia

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

Aunque no podemos hablar de socialismo de la Iglesia Católica, no podemos negar que la cuestión social incidió en la misma y terminó por obligarla, en cierto modo, a plantear una doctrina social, por lo que nos parece conveniente realizar una aproximación a esta cuestión en un libro donde estudiamos el socialismo. Que se comenzara a plantearse la cuestión social se debió a dos causas. Una de ellas tenía que ver con el hecho de que la situación de amplias capas de la sociedad se había hecho muy dura, pero, además, el movimiento obrero era contemplado como un desafío porque desde el mismo se cuestionaba a la propia Iglesia, y los trabajadores se estaban alejando de la misma. Con la publicación en 1843 del libro del jesuita italiano Luigi Taparelli titulado Ensayo teórico del derecho natural apoyado por los hechos, nacía la expresión “justicia social”.

La creación de las Juventudes Socialistas en España. Tercera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En 1908 se celebró el Segundo Congreso Federal, fundamental porque se aprobaron las bases ideológicas de la organización: antimilitarismo, fomento de la educación y la formación y un inicial feminismo, que permitió la creación de grupos femeninos. El PSOE reconocería la organizaría en ese mismo año.

Los inicios del socialismo en Chile. Tercera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Un grupo fundaría el 8 de diciembre de ese año el Partido Socialista Chileno, pero que tampoco tuvo una larga existencia, ya que desapareció a finales del año siguiente de 1898. Su gran impulsor fue José Gregorio Olivares, e intentó consolidarse en Valparaíso y Concepción. Su órgano de expresión era El Martillo, donde se planteaba la socialización de los medios de producción.

La emancipación de la mujer y el socialismo. Primera Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El socialismo se interesó desde el principio por lo que se podría denominar la “cuestión femenina”, pero no desligada de la lucha por la emancipación de la clase trabajadora, ya que, en principio, no se consideraba que las mujeres constituyesen un grupo diferente y que su discriminación obedeciese a razones distintas o propias. Pero también es cierto que el marxismo ofreció una nueva interpretación sobre el origen de la opresión de las mujeres y una estrategia consiguiente para su emancipación. Las mujeres, en realidad, sí padecían una discriminación añadida, y eso era por el modelo de familia imperante. Friedrich Engels explicó en su obra El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado (1884) que el origen de la sujeción que sufrían las mujeres no debía buscarse en causas biológicas, sino sociales, es decir, en la aparición de la propiedad privada y su apartamiento de la producción. La emancipación de las mujeres pasaría por su retorno al mundo laboral y por obtener la independencia económica. Por su parte, Marx, en El Capital estableció que la liberación de la mujer pasaba por esa integración en el proceso de producción social, pero también por la abolición de la explotación de la clase trabajadora, y de la esclavitud doméstica.

La creación de las Juventudes Socialistas en España. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 3 - 5 minutos)

La organización en todo el país nació en un Congreso, celebrado entre los días 14 y 16 de abril de 1906 en Bilbao. Allí se constituyó la Federación Nacional de Juventudes Socialistas. Estuvieron representadas las siguientes organizaciones de Juventudes: La Arboleda (Juan González), Sestao (Tomás Egido y Arsenio Franco), Ortuella (Eduardo Pérez), Bilbao (José Zárate), Las Carreras (Rogelio Morla), Elche, Alicante y Madrid (Fernando Doménech), Begoña (Jenaro Ortega), Santander (Eduardo García), Cabárceno (Francisco Valverde), San Julián de Musques (Casas), Vigo (Ruperto Cebrián), Salamanca (Dionisio M. Aguirre), Oviedo (Eugenio Urréjola), San Sebastián (Ramón Romanillos), Erandio (José Urra), Sopuerta (Pedro Luja), Baracaldo (Antonio Fernández), y Eibar (Aquilino Amuátegui).

El inicio del internacionalismo femenino socialista. Segunda Parte

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Clara Zetkin estuvo en la organización de la primera Conferencia Internacional de la Mujer en agosto de 1907, acontecimiento clave en la Historia del feminismo socialista, precisamente, por ser la primera, y en relación con el Congreso de Copenhague de la Segunda Internacional. En la Conferencia fue elegida como secretaria. La Conferencia reunió a delegadas de quince nacionalidades, en ninguno de los cuales estaba reconocido el sufragio femenino, excepto en Finlandia. En la Conferencia se leyeron distintos informes de las primeras organizaciones de mujeres socialistas, insistiendo en la imbricación de la lucha por la emancipación femenina con la de la clase trabajadora, en la doble lucha que defendía el socialismo, es decir, política y socioeconómicamente, con los partidos y los sindicatos.

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