HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

Hélèn Cixous: la pensadora que con su ejemplo, hizo visibles las sombras


(Tiempo de lectura: 5 - 10 minutos)

Otras llueven cansancios

en llamas que anticipan la ceniza

destruyéndose ya, y aún soñando,

amando aún, y envejeciendo siglos…

María Beneyto

Muchas cosas han cambiado desde 1937, fecha de su nacimiento en Oran. Quizás, en otra ocasión, hablemos de la importancia de los judíos nacidos en Argelia y Marruecos en la cultura francesa. Esta feminista que adoptó la nacionalidad francesa, ha sido una mujer relevante: filósofa, ensayista, dramaturga, crítica literaria y muchas otras cosas. Demostró con su arrojo, coraje cívico y rebeldía que las mujeres estaban preparadas para ocupar espacios que antes se les cerraban herméticamente, a cal y canto.

En los últimos meses se ha recordado, bastante, a James Joyce con motivo del centenario de Ulises. Sin embargo, apenas se ha hecho mención de la obra de Hélèn Cixous, L’Exil de James Joyce ou l’art du remplacement (1968). Un ensayo ágil e ilustrativo, que pone de manifiesto su conocimiento de la literatura en lengua inglesa, la amplitud de sus lecturas sobre Joyce, al que había dedicado su tesis doctoral, su libertad de pensamiento y su ausencia de prejuicios, a la hora de abordar una figura tan complicada, escurridiza y contradictoria.

Hoy, quiero dedicar mi colaboración en El obrero, a destacar los aspectos más descollantes de su trayectoria. Tuvo una disposición interior reivindicativa, que se alimentaba de coraje y rebeldía. Feminista convencida, comprendió muy pronto que, la libertad y la verdad han de ir de la mano, tanto para avanzar como para dejar atrás autoritarismos excluyentes así como, las secuelas y estertores del patriarcalismo.

A partir de sus certezas supo explorar sus inquietudes. Para lograr lo que pretendía había que empezar a actuar de otro modo y a rodearse de las personas adecuadas. Había un margen, por pequeño que fuera, para las innovaciones. Era el momento adecuado para experimentar nuevos roles y nuevas rutas intelectuales.

Había llegado por fin, la hora de pasar a la acción y de no limitarse a lamerse las heridas. En definitiva, tratar de entender lo que estaba ocurriendo y obrar en consecuencia.

Todavía, las tesis feministas distaban de ser aceptadas y, con frecuencia, eran descalificadas y consideradas marginales. Por eso, había que darles un contenido y un armazón ideológico, para contraatacar y para demostrar su consistencia. La tarea emprendida tenía no poco de simbólica y había que demostrar capacidad de resistencia y cierto ardor guerrero. El futuro, que se estaba haciendo presente, era portador de cambios y los acontecimientos que se avecinaban –para quien sabía interpretarlos y entenderlos- iban a posibilitar un avance significativo.

Es oportuno y, en cierto modo obligado, constatar ‘sus logros’ para que pudiera avanzarse en el análisis, estudio y divulgación del proyecto y de las ideas feministas. No se ha hecho todo el hincapié que merece en que en 1974 fundó, con las dificultades que eran de prever, el Centro de Estudios Femeninos y de Estudios de Género, aprovechando hábilmente, tanto la herencia del Mayo francés como las oportunidades que se abrían en la Universidad de Vincennes (Paris VIII) y que nacía con un cierto aire rupturista y acorde con los nuevos tiempos, hasta el punto de constituirse en vanguardia intelectual.

Su coraje y su afán experimentador le hicieron, durante muchos años, no tener miedo a cruzar líneas rojas en busca de lo que había más allá. Como escritora su francés es exquisito. Tiene talento, tiene ‘chispa’. No tenía inconveniente en provocar e incluso en adentrarse en los vericuetos de los caminos menos accesibles y, por tanto, peligrosos.

Muchos de sus hallazgos son imaginativos e incluso iluminadores. En no pocos aspectos se negó a ser cómplice del ‘statu quo’. Supo entrever con audacia que se estaba abriendo un nuevo periodo… y que era el momento de experimentar lo que hasta entonces no había sido posible.

Fue plenamente consciente de que ella y, todas las y los que le acompañaban en esa lucha, estaban rompiendo tradiciones e incumpliendo, consciente y voluntariamente, pactos de silencio.

Había que dejar atrás mucha inercia, no pocos lugares comunes… teniendo claro, eso sí, que muchos de los callejones que les habían dicho que no tenían salida desembocaban en avenidas no solo amplias, sino confortables y hasta hospitalarias. Estas mujeres fueron optimistas. Entendían que era posible ‘poner el pie’ en un futuro distinto y, desde luego, mejor.

Es obligado señalar, en algún momento, que mantuvo en plano de igualdad una fecunda colaboración con Jacques Derrida. Uno de sus frutos más granados –y por eso quiero ponerlo en valor- fue el Parlamento Internacional de Escritores. Llegaron a plasmar sus ideas en un interesante ensayo, Voiles, en 1998.

En cuanto a su pensamiento y a sus teorías feministas sus planteamientos son relativamente coincidentes con los de Luce Irigaray, francesa, de origen belga, muy activa y combativa. Pueden inscribirse en el post-estructuralismo de influencia derridiana.

Ambas, defienden una economía libidinal femenina, en la cual lo nuclear y característico es que lo femenino da sin tomar, en tanto que lo masculino hace de la ganancia el centro de interés. Es aconsejable poner de manifiesto, su crítica a Freud, reconociendo lo que adoptan y, a un tiempo criticando en lo que se apartan de su teoría y señalando el porqué y el cómo. Es a este respecto, no solo apasionante sino ineludible, su formidable ensayo La risa de Medusa.

Estoy intentando resaltar, como a través de los actos de afirmación, de las Instituciones que creó – o que ayudó a crear-, de las redes y lazos que estableció y de su proximidad con pensadoras y filósofas, puede trazarse un itinerario que ayude a establecer de qué forma se ha ido afianzando y cobrando carta de naturaleza la cultura feminista, especialmente por lo que respecta a Francia.

Es muy oportuno hacer una referencia a su amistad con Luce Irigaray. ¿Por qué? Porque es una de las creadoras de ‘el pensamiento del feminismo de la diferencia’ del que Hélèn Cixous en cierto modo, fue una precursora.

De esta filósofa y lingüista deberían releerse algunos de sus textos, en los que entabla una batalla dialéctica con Jaques Lacan. Son especialmente interesantes por su originalidad, los que aluden al inconsciente femenino y al vínculo de la mujer con la madre. Asimismo, no deben echarse en saco roto, sus reflexiones y puntualizaciones sobre la democracia y la forma en que, por acción u omisión, la estamos desvirtuando.

En Hélèn Cixous aparece, como una de sus preocupaciones emblemáticas, establecer equilibrios entre poder y contrapoderes. Puede y debe leerse a esta filósofa en unos tiempos desgarrados, como los nuestros, en que a galope tendido la superstición se abre paso… y la racionalidad pierde pie y está en grave peligro de extraviarse.

Bien es verdad que hay factores sociales y culturales que son cada día más difíciles de controlar. Asistimos a una confusión de valores que aturde y en este río revuelto, pescan quienes proponen formulas mágicas para soluciones complicadas y complejas. Cunde la desorientación y las obsesiones simplistas y superfluas hacen que hayamos olvidado la conveniencia de apostar por el pensamiento crítico.

La vida no es sencilla. Es una escalera de caracol que para ascenderla hay que sortear no pocas frustraciones y fracasos. El ser humano se encuentra cada día más vacio de expectativas. A nuestro alrededor la realidad es cada vez más ‘liquida’ y pierde, a ojos vista, consistencia.

Algunos medios de comunicación, se empeñan cada día, en convencernos de que el futuro que nos aguarda es peor que el presente. Y que haríamos bien en olvidarnos ‘de las promesas incumplidas de la democracia’ porque pertenecen ya a un estado de cosas, definitivamente clausurado.

En medio de esta situación merece la pena el pensamiento alternativo y sugerente de pensadores que infatigablemente pelean en pro de la dignidad de la mujer, resaltando que hay que mirar la realidad de otro modo y enfrentarse con valentía a un mundo manipulado y alienado.

Quienes deseen saber más de Hélèn Cixous, pueden leer y disfrutar Amar la fluidez de Arantxa Hernández, interesante estudio, aparecido en la Editorial Eclipsados -Zaragoza, 2009-

Uno de los aspectos que más me interesan de Cixous es su abierta postura de enfrentamiento con las censuras –y digo censuras en plural- que todavía subsisten más o menos agazapadas y que son azuzadas y puestas de relieve por las consignas de los movimientos populistas de signo totalitario. A este efecto, me gustaría mencionar El Comité anti apartheid en el que durante un tiempo se mostró muy activa y que fue otro de los proyectos que puso en marcha con Derrida.

He comentado con anterioridad que su escritura es exquisita y muy sugerente. A ratos, poética. Por eso, no es de extrañar que en el 2016, esta anciana venerable y luchadora recibiera el prestigioso Premio Marguerite Yourcenar.

Otro de los aspectos que merece la pena recordar, es su faceta de dramaturga. Escribió numerosas piezas para el Théâtre du Soleil –por cierto representadas con éxito- como, por no citar más que dos de ellas, L’Indiade, ou l’Inde de leurs rêves, et quelques écrits sur le théâtre (1987) y Les Naufragés du fol espoir (2010).

Esta colaboración está resultando bastante coral ya que van apareciendo una serie de voces que forman una red de por dónde han ido desarrollándose, tanto en Europa como en Estados Unidos, algunas de las corrientes más influyentes del feminismo del siglo XX y lo que va del XXI.

Creo que merece destacarse la filosofa judeo estadounidense, Judith Butler, que tiene no pocas correlaciones, influencias y coincidencias con Cixous. Son más que interesantes sus obras de filosofía política y ética, más también, es muy considerada y respetada por lo que respecta a su teoría de género. Se trata de una pensadora valiente que no rehúye la polémica, ni el conflicto. Ha defendido los derechos LGTB+ y criticado, abiertamente, la política de Israel con los palestinos. Es, por lo tanto una feminista de la diferencia, que no se desentiende de los problemas políticos y sociales más acuciantes. Dice, también, mucho a su favor su pertenencia y actividad en The Center for Constitutional Rights (New York).

Es hora de ir concluyendo esta aproximación al significado de la obra de Hélèn Cixous. Hemos llegado a ese momento de la vida en que es indispensable meditar sobre lo andado y releer lo que más nos ha interesado. Recientemente lo he hecho con Homère est morte (2014), un hermoso texto, aunque un tanto desasosegante.

Como colofón de este breve ensayo, quisiera exponer su profundo conocimiento de figuras de la literatura como Frank Kafka o Marina Tsvetáyeva de la que vamos a hablar someramente. Se trata de una escritora rusa que destacó por su rebeldía, por la hondura de su poesía y por su prosa comprometida y cortante.

Hélèn Cixous atacaba en sus escritos a quienes se hacían merecedores de ello, sin concesiones a lo políticamente correcto. Stalin reprimió duramente a Marina y contribuyó a su desgarramiento, dolor… precipitando así su muerte.

Hélèn estudió su obra, descubrió sus claves e influyó, no poco, en la rehabilitación de su figura, devolviéndole su prestigio, a partir de los años sesenta. En castellano, contamos con publicaciones de Marina Tsvetáyeva, como Carta a la amazona y otros escritos franceses en prosa y verso. Editorial Hiperión. Cixous realizó un magnífico epílogo de este texto con el que tuvimos la ocasión de descubrir y empezar a leer a Marina Tsvetáyeva.

Cada día considero más útil y, hasta cierto punto indispensable, realizar esta labor de búsqueda de figuras rebeldes, poco conocidas, ya que creo que tienen mucho que decirnos si sabemos escuchar sus palabras, muchas veces llenas de rabia pero tremendamente necesarias, justas y humanas.

Profesor Emérito de Historia de la Filosofía, Colabora o ha colaborado en revistas de pensamiento y cultura como Paideía, Ámbito Dialéctico, Leviatán, Temas de Hoy o la Revista Digital Entreletras.

Ha intervenido en simposios y seminarios en diversas Universidades, Ha organizado y dirigido ciclos de conferencias en la Fundación Progreso y Cultura sobre Memoria Histórica, actualidad de Benito Pérez Galdós, Marx, hoy. Ha sido Vicepresidente del Ateneo de Madrid.

Tu opinión importa. Deja un comentario...

Los comentarios que sumen serán aceptados, las críticas respetuosas serán aceptadas, las collejas con cariño serán aceptadas, pero los insultos o despropósitos manifiestamente falsos no serán aceptados. Muchas gracias.