Roza-Tumba-Quema
Esta es la estrategia de las derechas españolas desde el inicio de los tiempos transicionales. Cultivar sus electorados mediante un procedimiento arcaico que tiene como ventaja no pensar en exceso. En esencia, llegan de forma itinerante a un tema, asunto o problema. Tumban cualquier matiz o reflexión y queman el debate democrático con epítetos encendidos. Finalmente, emplean las cenizas para abonar sus frutos electorales demoscópicos. El tema de turno ahora es la amnistía, pero antes fue, y serán cuando llegue el turno, agravios territoriales, guerra del agua, “ocupación institucional”, ETA, “váyase, señor González”… Un excelente ejemplo es el monocultivo verbal de Álvarez de Toledo. Los procesadores de texto tienen una funcionalidad muy interesante. Marcando una palabra les puede pedir sinónimos a granel. Sus declaraciones, plagada de adjetivos me indican que tiene activada esa funcionalidad verbal. Dicho a su manera: interesante, atrayente, atractivo, sugestivo, cautivador, seductor, encantador con un verbo florido, lucido, selecto, escogido, exquisito simula, aparenta, finge, imita, figura, soflama, falsea, representa, disfraza, desfigura, idea, engaña, ilusiona un gran talle, figura, tipo, porte, planta, estampa, disposición, percha de intelectual. Si me pagaran por palabras, como a ella, ya tendría el cómo decir sin más mucho de lo mismo. En fin, un eterno retorno a las cenizas en una agricultura de supervivencia política. Y todo ello carentes de un mapa forestal de la España real.
- Publicado en Opinión