Tal como si se tratara de una cebolla, los principios éticos que rigen al mundo son capas que envuelven al tallo ¿Y qué es este? Simplemente las riquezas del mundo y las rutas por las que transitan. Lo de libertad, democracia, derechos humanos, etc. son hojas lenitivas para que creamos que el mundo es algo más que un negocio, muchas veces violento. Además, esos principios sí tienen validez si no se interponen en las rutas. No son teorías heterodoxas. Mackinder, quizás el más influyente estratega occidental moderno, mentor de los actuales, es muy sincero al respecto, no habla sino de rodear, acosar, derribar., Walter Raleigh, más claro, afirma: “quien domina el mar, controla el comercio; quien domina el comercio, gobierna el mundo” ¿Dominar buscando la ética? Más bien las riquezas y el aseguramiento de sus rutas. La realidad del tallo se oscurece gracias al arte de los muñidores culturales, que logran que esos principios filantrópicos aparezcan deslumbrantes. En esa persecución por el dominio, resulta dudoso que los geoestrategas se preocupen por la diversidad de género, por ejemplo. Se verá qué queremos decir.