EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

La polarización y la butaca del PP


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Parece palabra gastada de tanto usarla la de polarización, pero también es cierto que su tiempo de utilización todavía tiene gran vigencia a tenor de la realidad. La constelación electoral de los próximos meses, con una cita cada mes hasta la llegada del verano, permite la contemplación de los bloques y sus estrategias, sus movimientos y adaptaciones al medio y su circunstancia. Los comicios vascos son motivo de adelanto de encuestas, ya con la campaña empezada y se dibujan como una pugna muy igualada entre las dos fuerzas estrictamente vascas, EH Bildu y PNV, a una distancia notable del tercero, el PSE.

En la cita catalana de mayo, es PSC, la marca catalana del socialismo, quien lidera las expectativas, a cierta distancia de los competidores nacionalistas, ERC y Junts, también muy cerca en sus posiciones. En otra onda cuantitativa, tanto en uno como en otro escenario, se encuentra el PP, y más allá de la consideración númerica se encuentra Vox. Pues ya están dibujados los bloques, apreciables en su muy distinta configuración con el resto de España, donde el principal partido de la oposición cuenta con reales posibilidades de disputa del poder ejecutivo, bien por sí mismo, bien con la colaboración y ayuda absolutamente interesada de la opción marginal de Vox, que cuando suma no solo ejerce operación matemática, sino que permea como transformación de las calidades democráticas. En Baleares, en Valencia, en Extremadura, en Castilla y León, temporalmente la veta de Vox goza de una visibilidad y exposición ciertamente explosivas, que ideologizan los campos y ciudades con mucho ambiente escabroso de contagio al Partido Popular.

Ahora, el sintagma memoria democrática se impone como una excepcionalidad que hace temblar la interioridad constitucional e histórica de lo percibido en los últimos cuarenta años. Es decir, que los espacios geográficos y políticos ajenos a País Vasco y Catalunya conservan un retrato muy distinto al de las comunidades históricas ahora en trance electoral. Las distancias en torno a la influencia de unas comunidades y su gobierno en el desarrollo público de las administraciones y haciendas son muchas y notables.

El presidente Pedro Sánchez pende en la polarización de empatías factibles y maleables con diversos partidos y formaciones que, producido el acuerdo o la convergencia, hacen posible el gobierno del Estado. La tendencia simpática del partido comandante del ejecutivo, el PSOE, con las fuerzas preponderantes electorales en los territorios históricos vasco y catalán, proporciona no ya la baza de ejercicio de poder político en todo el Estado, sino que pone en distancia hasta el momento muy vigente la administración de España como país soberano y el resto de las comunidades autónomas constitucionalmente definidas. Hasta que el momento en que llegue la normalidad en la relación entre el Partido Popular y las fuerzas nacionalistas en cualquiera de sus modalidades seguirá en agitación y en desarrollo la grieta de la polarización entre las magnitudes partido socialista más nacionalistas frente a Partido Popular más Vox, con sus a veces excluyentes entre sí percepciones de ambas fuerzas de representación conservadora.

El entendimiento entre Psoe y fuerzas de implantación en predios históricos ahonda la distancia entre la otra fuerza, la polarización, PP y Vox, profundización que crece entre tanto se hace más visible la intromisión de Vox en el ideario de PP. Las representaciones octogenarias protagonistas de la transición de ambos partidos mayoritarios recelan del acercamiento con nacionalistas, mientras mueven su radio de acción política en el sentido de la gran coalición para acabar con la influencia de los partidos minoritarios. Naturalmente se olvidan voluntariamente de los tiempos de coexistencia parlamentaria de PNV y CiU con los gobiernos de González y Aznar.

Si el Psoe se ha desembarazado de las rémoras de la transición del siglo XX para reinaugurar incentivos simpáticos con la representación territorial actual, aún se está a la espera de lo parecido o idéntico en el seno del PP para dar un volantazo respecto de Vox para ensayar encuentros como los esbozados en agosto con los enviados de Puigdemont y luego reinterpretados en la costa lucense en forma de posibilidad verbalizada por la fuente llena de autoridad del partido de la calle Génova, a la que todo el mundo puso el nombre y apellidos de Alberto Núñez Feijóo. Habrá polarización si no se sale de la escena dibujada por José Manuel Caballero Bonald, en “Examen de ingenios”, (Seix Barral, 2017), a propósito de Torrente Ballester, “Torrente parecía sentado a perpetuidad, se sentía muy cómodo sentado en su butaca, y su butaca se sentía de lo más a gusto con su Torrente”.

 

Periodista (Ciencias de la Información, Univ. Complutense de Madrid), colaborador en distintas cabeceras (Diario 16, El País, Época, El Independiente, Diario de Alcalá), miembro del Patronato de la Fundación Diario Madrid.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.