28 de Mayo. ¡A las urnas!
- Escrito por Juan Antonio Palacios Escobar
- Publicado en Opinión
Como aquel que dice, ya están aquí. Solo falta algo más de dos meses para que elijamos a nuestros nuevos representantes en los Ayuntamientos El 28 de Mayo acudiremos a las urnas en todos los municipios, que según los datos de principios de este 2.023 son 8.131 repartidos por las cincuenta provincias y las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla.
Todos los procesos electorales tienen ese colorido de Fiesta Mayor, pero particularmente los municipales, porque no suelen ser conocidos en la mayoría de las poblaciones y tras escuchar las razones y los argumentos de cada cual, decidiremos quienes queremos que nos gobiernen.
Durante esta precampaña y campaña oiremos de todo, bueno y malo, y muchas son las motivaciones que nos llevan a votar una u otra opción, bastantes analistas y expertos electorales que han estudiado el tema con profundidad y casi todos coinciden que el ámbito donde el voto se torna más pragmático, es el local, el entorno más próximo y cercano a los contribuyentes.
Cualquiera de nuestros pueblos y ciudades y sus problemas, las demandas de sus vecinos, las actuaciones del gobierno municipal, la personalidad de cada uno de los candidatos y candidatas y su empatía y capacidad de comunicación, los objetivos programáticos que reflejen las necesidades de nuestros paisanos.
Han de ilusionarnos con los proyectos que puedan realizarse en el presente y puedan ser una realidad en el futuro, para toda “La gente de bien” que somos la inmensa mayoría de los españoles y españolas, aunque al señor Feijóo clasifique al personal según esté o no de acuerdo con leyes que supongan ampliación de derechos, y como le dijo el Presidente Sánchez que "No sabía que la ampliación de derechos molestara a la gente de bien”.
El peso que nuestra ciudad o pueblo debe jugar en el plano comarcal, regional y nacional, y todo lo que cada día ocupa y preocupa a nuestros ciudadanos y ciudadanas, debieran ser a lo largo de este tiempo hasta el 28 de Mayo, elementos de debate y reflexión individual y colectiva para después poder tomar la opción que nos parezca mejor para el futuro del lugar donde vivimos.
Es una decisión importante y hemos de ser rigurosos y realistas para saber quienes son capaces de identificarse mejor con aquello que sentimos, quienes están dispuestos a hacer más y mejores cosas y quienes lejos de dificultarnos nuestra existencia, van facilitarnos nuestra vida diaria.
Las ,municipales, tal vez sean las elecciones con menor carga ideológica, pero donde más se pone de manifiesto el estilo de hacer política de los candidatos y candidatas y las soluciones reales que tienen a los problemas que nos afectan.
Los ciudadanos y ciudadanas debemos exigir a los que aspiran a regir los destinos de nuestra ciudad que no solo estén en los medios de comunicación o en las redes sociales, sino en la calle, que sean capaces no de vencer sino de convencer, que tengan valentía e iniciativa, que sean buenos negociadores y no estén permanentemente enfrentados con todo el mundo, sino que su trabajo y capacidad de diálogo les lleve a obtener los mayores logros para nuestras ciudades y pueblos, sabiendo sumar el esfuerzo de todas las administraciones en beneficio de la Comunidad.
Tenemos que demandar de quienes aspiran a ocupar el sillón de la alcaldía de sus pueblos y ciudades , cuáles son sus soluciones para abordar los problemas de tráfico y seguridad ciudadana, la limpieza de nuestras calles y barriadas, qué ideas piensan poner en marcha para estimular la implantación de nuevas empresas y fomentar el empleo, cuáles sus objetivos en política social, cuáles sus compromisos en la defensa del patrimonio histórico-artístico local, como piensan incrementar nuestros equipamientos públicos en materia educativa, sanitaria, cultural, deportiva y recreativa, de qué forman piensan construir viviendas y equipamientos para aquellas familias y personas más vulnerables y con menos recursos, de que manera creen que deben plantearse desde el Ayuntamiento todo lo que interesa a la juventud.
En este difícil camino, los y las votantes, debemos saber distinguir los mensajes fatuos y vacíos de aquellas promesas que tienen una base real y por tanto nos inspiran mayor confianza. Como siempre la historia demostrará una vez más que el pueblo es sabio y sabrá elegir a la persona más capaz democráticamente de gobernar, con un buen equipo capaz de transformar la ciudad en la que vivimos. Esa persona inteligente, dialogante, trabajadora, honrada y con la mayor ilusión por realizar una gestión, para construir un espacio saludable e inteligente entre todos y para todos.