La postración europea
La fotografía, en la Casa Blanca, entre Donald Trump y Ursula Von der Leyen, resultó una imagen patética, la evidencia de la rendición de la Unión Europea ante las amenazas de los Estados Unidos. Una genuflexión en toda regla que no es solo una derrota económica, sino también una humillación política y cultural. Además del inmenso beneficio económico para los Estados Unidos, existe para Trump el valor añadido de convertir a Europa —más dividida que nunca por el ascenso político de la extrema derecha en muchos países— en una caricatura de sí misma, una destrucción de los valores que representa. La dirigente europea, en una salida absurda, afirmó que se trataba de un gran acuerdo. Aunque Europa tenía en ese momento malas cartas para negociar, en todas las cancillerías se cree que la dirigente alemana no ha estado a la altura de las circunstancias, que se ha entregado sin ni siquiera haber luchado. Los grandes padres del europeísmo deben de revolverse en su tumba. Además de potencial negociador, nos faltan políticos que mantengan en pie el proyecto europeo y que se hagan valer frente a los nuevos líderes belicosos y populistas que los tiempos actuales nos han traído.
- Publicado en Opinión