Bohr. Unidad del conocimiento. IV
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Es sorprendente leer en estos breves pasajes de la novela de Moeller, algunas ideas – como el papel del lenguaje, la separación sujeto-objeto o la completariedad (entre actores y espectadores) – que son cruciales en la filosofía de Niels Bohr. A primera vista esta historia del estudiante danés, es menos entretenida que la de Borges, e incluso parece trazar peor los rasgos esenciales del mundo cuántico. En cualquier, es seguro que Bohr no había oído hablar del relato de aquel, cuando escribió los ensayos que componen este volumen, porque Borges todavía no había escrito sus “Ficciones”. Tampoco lo leyó después y, quizá por esa razón, todavía pensaba, en 1960 que “no era fácil dar una explicación más pertinente (que la de Moeller) de los aspectos esenciales que estamos considerando”, al tratar el problema de la descripción en física atómica.
Sea como fuera, las aventuras del estudiante le impresionaron tanto que, según Ruth Moore – su biógrafa – durante algún tiempo pensó dedicarse a la epistemología, llegando incluso a acariciar, la idea de escribir un libro sobre la teoría del conocimiento. Hay, pues, indicios fundados de que no fue la física sino otras cosas, entre las que figuran las tribulaciones del estudiante danés, lo que motivó su interés por la filosofía.
Mientras Bohr crece, hace su bachillerato y pasa por la Universidad, el mundo de la física se ve sometido a una enorme convulsión: en 1985 Wilhem Roentgen descubre los rayos X. Un año después Becquerel, la radiactividad. Pierre y Marie Curie reciben el Premio Nobel de 1903, por descubrir el radio y, en 1909 H. A. Lorentz publica su teoría de los electrones, corpúsculos descubiertos por J J. Thomson en Cambridge en 1897. La vieja pintura del átomo se desvanece. Los cambios se suceden con rapidez. Bohr, entre tanto, estudia física. En 1900 Max Planck descubre el cuanto de acción y, en 1905 Einstein extiende ese descubrimiento y, publica la teoría de la relatividad especial…
En 1910, Bohr conoce a Magrethe Nǿrlund y en 1911 lee sus tesis y marcha a Cambridge, al Laboratorio Cavendish, con el objeto de interesar a J. J. Thomson, sobre su trabajo de la teoría electrónica de los metales. Ese mismo año, en junio, Rutherford publica en el “Philosofical Magazine”, su teoría del núcleo atómico.
Pues eso.
(Continuará.)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.