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Mecánica cuántica. Einstein y Bohr. V


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Einstein y Elsa se casaron en junio de 1919, cuando él tenía 40 años y ella 43. Lo que sucedió a continuación, estaba más allá de lo que Elsa podría haber imaginado porque, antes de que concluyese el año, la vida de los recién casados se vio transformada y, Einstein se convirtió en una persona mundialmente famosa, alabado por algunos, como el “nuevo Copérnico” y, ridiculizado por otros.

Cuando, en febrero de 1919, Albert y Mileva acababan de divorciarse, salieron de Inglaterra un par de expediciones. Una de ella se dirigía a la isla Príncipe, en la costa occidental de África y, la otra a Sobral, en el noroeste de Brasil. Ambos destinos habían sido cuidadosamente elegidos, por los astrónomos, como lugares perfectos, para observar el eclipse de sol total, que iba a producirse el 29 de mayo. Su objetivo era el de corroborar, una de las predicciones fundamentales, de la teoría de la relatividad general, la curvatura de la luz debida a la gravedad. El plan consistía en fotografiar estrellas próximas al Sol, que solo pudiesen ser visibles, durante los pocos minutos que iba a durar el eclipse. Obviamente, las estrellas no se hallaban, en modo alguno, cerca del Sol, sino que era su luz la que, antes de llegar a la Tierra, pasaba muy cerca del Sol.

Las fotografías se compararían, con las tomadas 6 meses antes por la noche, cuando la posición relativa de la Tierra con respecto al Sol, garantizara que la luz de esas estrellas no pasara, en modo alguno, cerca del Sol. D este modo, los pequeños cambios en la posición de las estrellas, mostrada por ambas series de fotografía, pondrían claramente de relieve, si tal fuera el caso, la curvatura del espacio-tiempo, debido a la presencia del Sol. La teoría de Einstein, predecía el grado exacto de desplazamiento, debido a la curvatura o desviación de la luz, que debía observarse.

Una de las personas que más contribuyó involuntariamente, a nimbar a la teoría de la relatividad general, de un halo místico, fue sir J, J. Thomson, el presidente de la Royal Society. “Quizá Einstein haya alcanzado, las cotas más elevadas de la historia del pensamiento humano – dijo, tiempo después, a un periodista – pero lo cierto es que nadie ha logrado expresar todavía con claridad, qué es realmente la teoría de Einstein”.

Pero fueron muchas las personas, no obstante, que mostraron su desprecio, por “el súbitamente famoso doctor Einstein” y su teoría. Un crítico llegó a describir la relatividad como “vudú” y, una creación absurda, fruto de un código mental”. Contando con el apoyo de gente como Planck y Lorenz, Einstein hizo lo único sensato que cabía, ignorar a sus detractores.

En Alemania, Einstein era ya una figura pública bien conocida, cuando el “Berliner Ilustrierte Zeitung” dedicó la primera plana a una fotografía suya. “Una nueva figura en la historia del mundo, que se halla a la misma altura que Copérnico, Kepler y Newton y, cuya investigación supone una revisión completa de la naturaleza”, rezaba el titular. Pero, del mismo modo que se negaba a irritarse con sus detractores, Einstein contemplaba con cierta displicencia, las comparaciones con esos grandes gigantes de la ciencia.

Parte de la fascinación publica despertada por Einstein, descansaba en las agitaciones que siguieron a la PGM, que finalizó la mañana del 11 de noviembre de 1918. Dos días antes, el 9 de noviembre, Einstein había cancelado su conferencia sobre la relatividad “a causa de la revolución”. Ese mismo día, el Kaiser Guillermo II abdicaba y escapaba a los Países Bajos, mientras, desde un balcón del Reichstag, se proclamaba la república.

En medio de toda esa miseria, el espacio curvo, la curvatura de los rayos de luz y, las estrellas cambiantes, que solo podían entender “doce hombres sabios”, desaparecieron de la imaginación pública. Pero, como todo el mundo creía tener, una comprensión intuitiva, de conceptos como espacio y tiempo, el mundo se le apareció a Einstein como “un curioso manicomio”, en el que, como dijo en cierta ocasión, “cualquiera cochero y camarero tiene su propia opinión, sobre la teoría de la relatividad”.

Pues eso.

(Continuara.)

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


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