Aristóteles y Feijóo
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Platón, a partir de la “República”, había hablado de tres “partes” o “funciones” de la psique, distinguiendo un alma concupiscible, otra irascible y una tercera intelectiva. Pero tal división, nacida fundamentalmente del análisis, de la conducta ética del hombre, e introducida para explicar dicha conducta, tiene poco de común con la división aristotélica que se deriva, a su vez, del análisis general de los seres vivientes y sus funciones y, por tanto, corresponde al terreno biológico y no al psicológico.
Puesto que los fenómenos de la vida – razonaba por su parte Aristóteles – suponen determinadas operaciones constantes, netamente diferenciadas, el alma, que es principio de vida, debe tener también capacidades, o funciones, o partes, que presiden estas operaciones y las regulan.
Y puesto que los fenómenos y las funciones fundamentales de la vida son: a) de carácter “vegetativo”, como el nacimiento, la nutrición, el crecimiento… b) de carácter “sensitivo motor”, como las sensaciones y el movimiento… c) de carácter “intelectivo”, como el conocimiento, la deliberación y la elección… Aristóteles introduce la distinción de a) “·alma vegetativa”, b) “alma sensitiva” y c) “alma intelectiva o racional”. Escribe el Estagirita (Aristóteles): “En algunos seres se encuentran, la totalidad de las mencionadas funciones del alma, en otros sólo una parte y, finalmente en otros, nada más que una de ellas”. Las plantas poseen exclusivamente, el alma vegetativa; los animales la vegetativa y la sensitiva y, los hombres la vegetativa, la sensitiva y la racional.
Para poseer el alma racional, el hombre debe poseer las otras dos; así como para poseer el alma sensitiva, el animal debe poseer la vegetativa; en cambio es posible, poseer el alma vegetativa sin las otras dos: “Entre los seres corruptibles, los que están dotados de raciocinio, poseen todas las demás facultades; ‘los que poseen, en cambio, una sola de éstas, no tienen raciocinio (sería el caso de Feijóo), algunos ni siquiera tienen fantasía, mientras que otros, viven sólo de ésta (algunos “gauchistas”).
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.