El carisma de Niels Bohr, su capacidad para inspirar afecto y confianza y, la paradójica habilidad de persuasión, que manifestaba en las discusiones, dotaba al Instituto de un “estilo” especial, de un carácter que dejaba su impronta y, que se conoció como “Der Kopenhagener Geist”. Por allí pasaron, entre otros muchos Max Born, C. G. Darwin, P. A. M Dirac, P. Ehrenfest, J. Franck, G. Gamov, S. A. Goudsmit, W. Heisenberg, H. Heitler, E. P. Jordan, O. Klein, H. A. Kramers, L. D, Landau, A. Landé, Y. Nishina, W. Pauli, L. Rosenfeld, E. Schrödinger, J. C. Slater, G. E. Uhlembeck… etc. Una pléyade de científicos notables de muchos países diferentes, entre los que se encontraban todos los fundadores de la teoría o mecánica cuántica, amén de un buen número de premios Nobel.