El análisis socialista sobre la carestía de la vida en el otoño de 1916 (I)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Entre los meses de octubre y noviembre de 1916 el socialismo español realizó en las páginas de su órgano oficial un análisis, por entregas, acerca de la carestía de la vida, bajo el principio de que era un “problema viejo”. Intentaremos, en distintas entregas, estudiar su interpretación.
En primer lugar, el socialismo español, siguiendo el principio de que estaríamos hablando de un “problema viejo”, consideraba que no se podía achacar exclusivamente a la Guerra Mundial el problema de la carestía, como defendía, en su opinión el Gobierno.
La carestía de la vida se habría presentado en el mundo antes de que se declarase la guerra, y que algunos hombres y gobiernos estudiaron el problema para conocerlo y buscar soluciones en la medida de lo posible. La guerra habría contribuido a agravar la situación, pero era necesario tener en cuenta que esas consecuencias de la guerra debieron ser previstas para contenerlas con medidas y disposiciones que en otros países había dado como resultado costes de la vida menores que el español.
En el mes de agosto de 1914 se iba a celebrar en Viena un Congreso internacional socialista, que terminó por suspenderse por razones obvias, pero que se iba a ocupar de la cuestión de la carestía de la vida, es decir, se aportaba este hecho como un ejemplo para demostrar que existía el problema antes del estallido de la Gran Guerra. En dicho Congreso se iba a tratar un informe de Otto Bauer, que había sido encargado por el Congreso anterior.
Bauer sostenía en el mismo que la carestía de la vida era un fenómeno internacional que habría comenzado en 1896 aportando unas estadísticas de los principales países. El fenómeno precisaba explicarse dando a conocer como funcionaba el capitalismo. La carestía de la vida habría afectado de forma distinta a los diversos países, y eso se explicaba, en parte, por las diferencias de la producción de riqueza y tráfico en cada estado, y por otra, por la intervención de la legislación y administración gubernamentales, es decir por las diferentes políticas seguidas.
Seguiremos con esta cuestión.
Hemos trabajado con el número del 29 de octubre de 1916 de El Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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