El programa electoral laborista para las elecciones de 1959
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
El 8 de octubre de 1959 se produjeron elecciones generales en el Reino Unido que ganaron los conservadores de Harold Macmillan con el 49’4% de los votos frente al 43’8% de los laboristas de Hugh Gaitskell.
Antes de plantear las líneas generales del programa que presentó el líder laborista unos meses antes, y que recogió el periódico El Socialista, debemos recordar que Gaitskell fue el líder de la oposición entre 1955 y 1963, cuando falleció.
Gaitskell no es una figura hoy muy conocida entre dos laboristas de la talla de Attlee y Harold Wilson, o de Bevan, su gran rival, pero jugó su papel. Fue un profesor de Economía de Oxford y se inició en el compromiso con la huelga general de 1926, dando clase de economía a los mineros. En los años treinta fue miembro de la Universidad de Londres, donde dirigió el Departamento de Economía.
Fue testigo de la represión emprendida por Dollfuss en Austria contra los socialistas, hecho que le causó una honda impresión, lo que le hizo afianzar un compromiso político contra el conservadurismo, pero sin entrar en el marxismo.
En la Guerra trabajó en el Ministerio de Economía. En las trascendentales elecciones de 1945 fue elegido diputado en los Comunes. En 1947 sería nombrado ministro de Combustible y Energía, y llegó a ser ministro de Economía en 1950.
Nuestro protagonista venció a Bevan en el proceso de sustitución del liderazgo de Attlee. Lideró un Partido dividido en dos partes, entre el sector de Bevan y el suyo propio, y en medio de la recuperación económica liderada por los conservadores que hizo que no se alcanzara el poder. Se destacó en los Comunes por su enfrentamiento al Gobierno de Eden en la crisis de Suez.
Se preparó para las elecciones de 1959, pero fracasó porque se plantearon dudas sobre sus propuestas en relación con las pensiones y por una campaña mediática muy bien llevada por Macmillan. La derrota acentuó la división interna del laborismo.
El líder laborista planteó un programa sobre la idea del desarme general como punto fundamental en relación con la política exterior, pero también que China terminara de ingresar en la ONU, la creación de un Consejo Económico para el Medio Oriente para conseguir una mejor redistribución de los beneficios del petróleo como medio para combatir la pobreza en la zona.
En clave interna se defendía el fomento del acceso a la propiedad de la vivienda, el desarrollo de la enseñanza y ampliación de la atención sanitaria, ampliando el cuadro de prestaciones, la renacionalización de la gran metalurgia y de los transportes por carretera, añadiéndose a las nacionalizaciones que había hecho el anterior Gobierno laborista, y que ni los conservadores se habían atrevido a tocar, mantenimiento del crédito controlado, vigilancia de los precios, y distribución de los beneficios petroleros, entre otras cuestiones.
Hemos trabajado con el número del 19 de febrero de 1959 de El Socialista, pero seguiremos con estas elecciones más adelante y con la situación del laborismo en crisis en ese momento hasta el resurgir con Wilson.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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