Guesde sobre el trabajo nocturno de menores o el triunfo de la ironía
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
En este apunte nos hacemos eco de una carta que el socialista francés Jules Guesde dirigió a los vidrieros de Reims en 1911 sobre el trabajo nocturno de los menores. Se trató de un verdadero ejercicio de ironía.
Al parecer, la Cámara de Comercio de Reims, interpretando los deseos de los fabricantes de vidrio de la zona dirigió a la Secretaría de la Cámara de la Cámara de Diputados francesa, y a nombre de Guesde, una protesta contra el voto emitido por la Comisión de Trabajo de la cámara legislativa en el proyecto de ley prohibiendo el trabajo nocturno a los jóvenes menores de dieciocho años. La Cámara, en consecuencia, rogaba al socialista que en interés de la industria del vidrio no se opusiera al trabajo nocturno de los menores.
También, directamente, los vidrieros de Reims enviaron otra carta a Guesde. Pues bien, el diputado socialista contestó a éstos.
En su respuesta explicaba que al mismo tiempo de haber recibido la carta de los vidrieros había recibido, por su parte, el acuerdo de la Cámara de Comercio contra el proyecto de ley presentado por Lemire para prohibir el trabajo nocturno a los menores en las fábricas de fuego continuo. Guesde informaba que, por su parte, se había esforzado en que la Comisión de Trabajo adoptase dicho proyecto.
Después afirmaba que los argumentos presentados por los vidrieros no le habían convencido ni le habían hecho ponerse del lado de los que deseaban la conservación del “matadero infantil” que suponían dichas fábricas. Pero, como tanto los vidrieros como los miembros de la Cámara de Comercio juzgaban incompatible la supresión de este trabajo de los jóvenes con las necesidades industriales, se veía en la obligación, si así se lo pedían, de presentar otro proyecto, y aquí estaría la ironía del viejo socialista.
Dicha contraproposición constaría de un único artículo, donde se expresaba que el trabajo nocturno de los jóvenes de doce a dieciocho años debía autorizarse en todas las fábricas de fuego continuo en donde los industriales, ya fueran los patronos, ya los accionistas, hubieran dado el ejemplo de emplear a sus hijos en las faenas de la noche.
Como era de suponer, no recibió respuesta alguna.
Hemos trabajado con el número del 26 de octubre de 1911 de Vida Socialista.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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