La crítica socialista argentina a la visión de su gobierno sobre el tiempo libre de los obreros (1924)
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Como venimos estudiando en distintos trabajos la conquista de la jornada de ocho horas fue contestada en medio mundo por la patronal a partir de la finalización de la Gran Guerra porque consideraba que era necesario trabajar más horas para salir de la profunda crisis económica del momento, recuperando, además, contra esta profunda reforma, todo el arsenal de argumentaciones del pasado sobre los supuestos perjuicios no sólo para la economía sino hasta para los propios obreros al disponer de más horas de ocio y descanso, siendo desaprovechadas.
Pues bien, la OIT consideró que había que tratar sobre este asunto, es decir, sobre si se estaba empleando adecuadamente ese tiempo libre y que se podía proponer para mejorar esta cuestión. Para ello envió una encuesta a los gobiernos en 1924, antes de que analizar el tema en Ginebra. Los socialistas argentinos conocieron las respuestas de su gobierno y pasaron a criticarlas públicamente a través de La Vanguardia, que es nuestra fuente (domingo, 24 de agosto de 1924).
Antes de ello, aprovecharon para realizar algunas reflexiones. Para los socialistas argentinos la conquista de las ocho horas había supuesto para la clase obrera una verdadera conquista. No se trataba solamente de aumentar el tiempo del descanso, sino también el tiempo para la educación y el ocio. Después recordaban como muchos criticaban esta conquista, especialmente en el ámbito rural porque los trabajadores dispondrían de más horas para emborracharse, todo un clásico en relación con los argumentos contrarios a la reforma de las ocho horas. Así se había visto en la prensa contra el proyecto sobre las ocho horas que había presentado el grupo socialista en la legislatura de la provincia de Buenos Aires. Pero se había constatado que el mayor grado de alcoholismo entre los trabajadores se daba en aquellos que trabajaban más horas y con peores salarios.
Después se pasaba al comentario de las respuestas del gobierno argentino. En primer lugar, las autoridades argentinas consideraban que lo pedido por la OIT no se podía contestar desde la Argentina porque la extensión del territorio había facilitado la creación de poblaciones obreras con características distintas, por lo que toda definición de principios y métodos, por muy elástica que fuera, parecía muy difícil. Pero los socialistas argentinos sí creían que se podían dar normas generales para asegurar el buen tiempo libre de los obreros, y que se podían aplicar a todos los países y regiones. Esas supuestas características diferentes de las poblaciones argentinas constituían la base de una argumentación de los “señores del interior” para oponerse a que las leyes laborales rigieran en todo el territorio argentino. En realidad, lo que estaría haciendo el gobierno era reconocer, en opinión del periódico socialista, que en el interior del país existía un proletariado envilecido por la explotación patronal y por la política corrupta criolla, al que no se le consideraba que no era digno de gozar de las condiciones de trabajo y de vida humanas que, aunque relativas sí tenían aseguradas los trabajadores de la capital federal.
Al parecer, tampoco creía el gobierno argentino que pudieran adoptarse medidas para que los obreros desaprovechasen los beneficios sociales de la jornada de ocho horas, acumulando empleos o puestos de trabajo. En todo caso, defendía que había iniciativas públicas y privadas que ayudaban en esta materia en vivienda y transporte, asuntos que interesaban en la encuesta de la OIT. Pero los socialistas criticaban que el transporte no era suficiente porque en el caso de los tranvías no se había aumentado el servicio de forma paralela al crecimiento de la población. Y la vivienda se había encarecido porque habían aumentado los derechos aduaneros sobre los materiales de construcción.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.