Ser socialista y la defensa de lo colectivo para Dionisio Correas
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Textos Obreros
Regresamos al pedagogo y socialista Dionisio Correas a través de un texto que publicó en mayo de 1928 sobre lo que consideraba que era ser socialista. Hoy recuperamos aquellas reflexiones.
Para nuestro maestro no se podía ser socialista si solamente se defendía el ideario político o económico del socialismo. Era evidente que eso era bueno, pero no suficiente.
Para ser socialista había que dominar el individualismo en aras del bienestar general.
No se era socialista si quien así se proclamaba se empeñaba en vulnerar las normas que la colectividad generaba para el bienestar de todos, es decir, no se podía ser socialista si se contravenían los “preceptos higiénicos” exigidos para la defensa colectiva, o quien atentaba contra el ornato de espacios públicos, jardines, estatuas o edificios, es decir, quien no tuviera, en palabras actuales, un comportamiento cívico. Tampoco se era socialista si no se apoyaba a la sociedad en momentos de dificultad; en una palabra, no se podía ser socialista si no se sacrificaba el amor propio o el egoísmo en aras del interés general.
Los socialistas no serían defensores del gremio, de la corporación ni tan siquiera de la Sociedad Obrera que no vacilaba en sacrificar el interés general al del propio oficio, es decir, un socialista no podía ser corporativista.
Terminaba Correas recordando que no se era socialista si uno no era capaz de frenar sus apetitos o intereses como individuo cuando éstos eran lesivos para el interés común. Se podría ser individualista, pero socialista jamás.
Hemos trabajado con el número 6018 de El Socialista, del día 23 de mayo de 1928.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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