Consagración
- Escrito por Gabriel Alomar
- Publicado en Poetas
La yerba del bosque, impía, profana
la simbólica cruz que los arcos unía;
no se oye ya al toque del Avemaria
en son melancólico doblar la campana.
Sola, triunfante, grave y soberana,
levántase la pila donde un día
su frente impura á ungir venía,
con devoción, la multitud cristiana.
Por las ruinas avanza, lentamente,
una vaca, en la iglesia derruida;
de las últimas lluvias, agua pura
bebe dentro la pila con sed ardiente;
vencido el templo, queda en él cumplida
la gran consagración de la Natura.
(Vida Socialista, n.º 91, 1911)