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Felipe González y la realidad alternativa de los modelos enfrentados

“Siempre el traidor es el vencido y el leal es el que vence.”

Pedro Calderón de la Barca

Para construir una realidad aparente, primero se debe suministrar una base consistente de nuevas lecturas de la realidad, de fake news. Desde su bien retribuído retiro, Felipe Gonzalez lo viene haciendo hace años a cuenta de las corporaciones energéticas. Porque todos los analistas de acción psicológica lo saben: se deben inocular mensajes distorsionados en la mente de la opinión pública. Por definición, un modelo es un esquema simplificado de la realidad. Lo es, porque de tal modo elude la necesidad de incorporar todas las variables que se verán afectadas. Como por ejemplo la falsa creencia de que si hay pocas opciones en el mercado nos beneficiaremos. Ello, son hechos, ha ocurrido en todos los sectores de servicios e industriales. La Unión Europea es un caso. La privatización de los recursos naturales españoles tuvo a Gonzalez como precursor y a Aznar como ejecutor. Como puede revisarse el comportamiento voraz de las corporaciones, estas se rebelan. Entonces, se aprovechan de la vulnerabilidad en la que se encuentra España toda para mantener sus privilegios. Eso, en esta realidad es, al menos, miserable.

Porque el modelo neoliberal, desregulador, egoista y poco solidario, sólo se ha concebido para el logro del máximo beneficio con la mínima inversión. Ya lo vemos en cómo afronta la crisis sanitaria actual. La administración Trump en los EE.UU. deja morir a sus ciudadanos para mantener la producción de sus corporaciones. España también fue un ejemplo de tales prácticas. Desreguló las actividades económicas, mientras concentraba la capacidad industrial o financiera. Este modelo se basó en la mera especulación o la prevalencia del poder por encima del interés general. Por ello, el neoliberalismo requiere de las prácticas colusivas y las legalidades a medida para poder instaurarse. Transmite la creencia de que el mercado libre será el marco que perfeccione los resultados, pero se vale de las ventajas del oligopolio y de las prácticas ilícitas en la formación de precios para obtener cada vez más beneficios. El sector energético, de la obra pública o financiero es el caso. La consecuencia: nuestro país no ha podido en estos meses responder a la fabricación nacional de las mascarillas necesarias para nuestras personas.

El neoliberalismo se valió de sus agentes protectores y ejecutores en la función pública, la política y los medios de comunicación que, de la manera más eficaz posible, le dieron marco a la implantación de sus prácticas. Estos neoliberales no saben asumir riesgos. Sólo juegan contra seguro. Juegan con las cartas marcadas a costa de toda la ciudadanía. Requieren rescates de licencias con costosísimas penalizaciones, caso Autopistas o Castor. Diseñan facilidades para cargar de sobrecostes a las contrataciones públicas. Todo, merced a la complicidad de los futuros y futuras usuarias de las denominadas puertas giratorias. El fenómeno de la corrupción en la gestión de los recursos públicos no le es ajeno.

Ya lo hemos visto. Felipe Gonzalez en un artículo publicado hoy en la misma empresa que propició la renuncia de Pedro Sánchez de la Secretaría General del PSOE, con la consiguiente creación de la Gestora, ha vuelto a intervenir para procurar imponer ese modelo que nos ha empobrecido mientras enriqueció a los oligopolios que sus años de gobierno ayudaron a crear. En esa pieza titulada “El Interés General y el Papel del Estado” prosigue con su campaña de recomendaciones neoliberales en su esencia. Ya carece de la autoridad moral para seguir pretendiéndolo. Las alabanzas de las brigadas de la ultraderecha y la ultraderechísima, lo confirman.

Sin embargo, hay otro modelo posible. El de las personas. El que administra los recursos para beneficiar al conjunto. El que hace tributar a los que más tienen para sostener a quienes son vulnerables. Ello es tan así, que la maquinaria de comunicación ha desarrollado una colosal campaña de infodemia, que supone la infoxicación de la información que se suministra.

La realidad de un mundo mejor cuando superemos esta pandemia es posible. Aunque, para ello, es fundamental que pienses que tú eres una voluntad clave para acabar con el virus neoliberal que ha hecho que Madrid, el escenario de la desmantelación privatizadora de la sanidad pública, sea el mayor foco de contagios del Coronavirus. Porque estamos en una confrontación de ambos modelos. Aún dentro del gobierno. Aún en el seno de los dos bloques definidos en España. Más aún en la Unión Europea, con un bloque neoliberal insolidario, frente a otro de centro izquieda que promueve el resurgimiento de una Europa de las personas.

De ti depende.

Economista y analista político, experto en comunicación institucional.