Una forma de dar la bienvenida a un nuevo masón
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
No hay fórmulas establecidas de cómo dar la bienvenida a un nuevo iniciado, a un nuevo masón en una logia, pero es importante que se le de porque supone un acontecimiento fundamental y no sólo para el nuevo miembro, sino para toda una logia, y no sólo fundamental sino un momento de intensa pero moderada alegría. Todo en masonería es medido, aunque intenso.
Expongo una posibilidad, sin referirnos a nadie en concreto.
Querido/a hermano/a……….
En este día hemos celebrado tu tenida de iniciación, uno de los actos masónicos más importantes y gratificantes para todos los que pertenecemos a la Orden. Y eso es así, precisamente porque has comenzado una nueva etapa de tu vida, ingresando en la Masonería con todos nosotros. No es poca cosa, ni un hecho baladí, ni un episodio más en el devenir y trasiego de la vida como ya has comenzado a conocer, aunque sea muy al principio, al comprobar que se trata de una orden iniciática. Libremente has llamado a esta Logia, libremente has manifestado tu deseo de entrar en este Taller, y libremente has sido protagonista de esta iniciación cargada de simbolismo y de intensa emoción para ti y para todos los hermanos y hermanas presentes porque también es muy importante para todos nosotros.
En este Taller querido/a hermano/a, muy querido/a hermano/a, te damos la bienvenida más fraternal, porque la fraternidad, después de la libertad que te he expresado, nos guía en nuestro trabajo masónico y en nuestra vida profana. Te damos la bienvenida a esta Respetable Logia…………………, a nuestra Obediencia, el ………….., pero también a la Masonería universal. Algo ya algo invisible que no conocías hasta ahora, pero que es la cadena de unión, te liga a los hermanos y hermanas que viven y trabajan en todos los rincones del mundo, en condiciones adecuadas y en otras más complicadas, cuando no difíciles. En su nombre también te damos la bienvenida, como lo hacemos también en nombre de los que ya no están, de los que pasaron al Oriente Eterno, pero cuyo ejemplo nos inspira y os inspirará. Un masón debe conocer la historia de la Masonería, desde que era operativa hasta que pasó a ser especulativa. En esa historia te reconocerás si conseguís trabajar con ahínco tu piedra bruta, con esfuerzo. Nada es fácil, pero, por ello mismo, es sumamente gratificante. No olvides que un masón no aspira nunca al descanso, ni a recompensa material u honores de ningún tipo.
La Masonería en el que ingresas no se parece a ninguna organización o grupo a los que hayas pertenecido o pertenezcas en el presente. No es una religión, ni una secta, ni un partido, sociedad sindicato o asociación de ningún tipo o condición. Aunque está regulada por distintos ritos, con símbolos y procedimientos es democrática y progresiva. Aquí nadie te inculcará idea alguna, ningún hermano te obligará a pensar de determinada manera en función de su grado o calidad, ni ejercerá presión alguna porque, además de libres y fraternos, somos iguales, otro principio fundamental, aunque debes tener presente que tendréis que aprender el Rito……….., que es el que practicamos en nuestra Logia, como un medio fundamental para vuestro enriquecimiento personal y para el trabajo que lo masones tenemos fuera del templo. También tendréis oportunidad de conocer otros ritos, que te enriquecerán. El trabajo interior es complicado y muy personal, es un proceso para conocerse a sí mismo. Al principio entenderás muy poco, es fácil que aparezca el desaliento, es importante que entiendas que deberás estar en silencio, observando y aprendiendo, asimilando, dudando constantemente, estudiando los símbolos, todo a su tiempo, todo medido, analizado, meditado, sin prisas, pero sin pausas, al ritmo que los masones han marcado y marcan a lo largo del tiempo, y en todas partes. Si así lo logras podréis pasar a otra condición, a otros símbolos, a otros trabajos.
Es una inmensa alegría tenerte entre nosotros, ya eres nosotros. No dudes en preguntar, no tengas temor alguno porque un hermano o hermana no molesta nunca, siempre está ahí, en Logia y en el mundo profano. Ya, ahora mismo, comienzas a desbastar tu piedra bruta.
Que la Luz de la Razón y la Sabiduría guíen tus pasos.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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