La mano
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
Como es sabido, la mano es una extremidad cuyas acciones son regidas directamente por el cerebro, una característica que no ha podido pasar desapercibida para distintas tradiciones y para la masonería. La mano es casi como una ventana del cuerpo entero, del hombre completo. Pensemos, por ejemplo, en la tradición de leer las manos. Existen muchas expresiones que tienen que ver con el sentido de actuar. «abrir la mano», «poner la mano», «dejar la mano», la «mano dura», «tener buena mano para…», etc. Así pues, el ser humano se manifiesta a través de sus manos. Pero también es muy importante la palma de la mano porque están en contacto con las herramientas, además de los dedos. Es más, aquellos instrumentos utilizados solamente con los dedos se pueden prestar al engaño, por ejemplo, un instrumento de escritura. Pero los que se manejan con las palmas pueden ser más fieles. La palma es transmisora de energía.
Para los egipcios la mano era símbolo de la fuerza, mientras que para los romanos era el signo de la fe, además de que la mano también ha sido en distintas culturas desde la Antigüedad, un símbolo de la autoridad suprema. Los esenios, por su parte, en sus reuniones tenían la mano colocada sobre el pecho algo más abajo de la barba. En el simbolismo heráldico la mano es emblema de la liberalidad cuando se representa abierta, o de la fuerza cuan do está cerrada, mientras que si se enlaza con otra es símbolo de la amistad y la fraternidad. En la Antigüedad se grababan dos manos abiertas en los sepulcros para indicar que el enterrado había fallecido siendo joven. Para los romanos fue símbolo de la fe y de la austeridad.
En astrología cada planeta tiene su correspondencia con alguna parte de la mano. Así, el pulgar es Venus, mientras que Júpiter es el dedo índice, Saturno es el dedo medio, y el anular se vincula al Sol. Por fin, Mercurio estaría relacionado con el dedo meñique. La unión de dos manos simboliza la unión de lo masculino y lo femenino, que existen en todo ser humano. Pero, además, las manos unidas señalan el firmamento, mientras que los dedos pulgares señalarían el corazón. Existe la tradición de corresponder la mano izquierda de Dios con la justicia mientras que la derecha con la misericordia. Por eso, la primera se vincula con el rigor y con el poder real o temporal y la segunda con la actividad ben decidora del poder religioso.
Como advertíamos al principio, la mano ha terminado por ser fundamental en masonería. En primer lugar, estarían los gestos y posturas, los signos y los toques, y donde la mano o las manos son protagonistas evidentes. Los gestos de las manos sobre una parte del cuerpo tienen su propia simbología, y son generales para todos los masones o para cada grado. Así, por ejemplo, los aprendices se llevan la mano al cuello en posición de escuadra, mientras que el compañero se coloca la mano derecha sobre el corazón y alza la izquierda en signo de espera. Por fin, el maestro abre la mano derecha con el pulgar extendido y la apoya contra el flanco izquierdo a la altura del ombligo. También hay distintos signos en los altos grados.
Cuando un masón pide la palabra en tenida lo hace con la mano. Y cuando se trabaja las manos deben ir cubiertas con los guantes blancos, que filtrarían y solamente dejan pasar el magnetismo positivo, ya que el guante y de color blanco, como decimos, son un filtro, especialmente por el blanco. Pero en la Cadena de Unión hay que llevar las manos desnudas porque son las conductoras de las energías y los pensamientos.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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