El compás
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
El compás es fundamental en masonería, con su compañera la escuadra. Diríamos que ambos son los símbolos masónicos por antonomasia, y aparecen siempre estrechamente unidos.
El compás representa en muchas culturas y tradiciones la imagen del pensamiento y del espíritu. Tiene una atribución creadora, dibujando los círculos del mundo. El compás se asocia a la medida y, por lo tanto, se vincula con la justicia, la prudencia o a veracidad. Es emblema, en este mismo sentido, de la geometría, de la astronomía, de la arquitectura y de la geografía.
La justicia es fundamental porque es la que debe medir los actos de los hombres. Por eso, en masonería, junto con el Libro de la Ley Sagrada y la escuadra, es una de las grandes joyas y de las grandes luces, que iluminan la logia. Esa simbología de la justicia se asociaría también al orden. El compás, además, es el que al dibujar señala los límites o «landmarks» de la masonería.
El compás, además, tiene una punta inmóvil, por lo que sería el «centro primordial» de la tradición. Por eso, también representa al maestro.
El compás tiene dos puntas, que indicarían la acción sobre la materia y el ángulo de ambas indicaría los distintos grados de conocimiento. Si el compás está a 45º se indicaría que la materia (escuadra) todavía no has sido dominada completamente por el espíritu, que solo se consigue a 90º, el ángulo recto, el de la equidad y del equilibrio. Con la escuadra en ese momento formaría el exagrama o estrella de David. El hombre no podría traspasar los límites marcados por ese ángulo recto.
En el altar de la logia, en grado de aprendiz, que suele ser el que más se trabaja en la masonería simbólica, la escuadra se coloca por encima del compás porque la materia todavía domina al espíritu. Si se trabaja en grado de compañero se equilibrarían ambos instrumentos, es decir, una punta del compás cubriría a la escuadra mientras la otra estaría por debajo, es decir, se estaría trabajando para dominar la materia. Por fin, en grado de maestro las dos puntas del compás reposarían sobre la escuadra porque el espíritu ya ha predominado sobre la materia. El hombre estaría en el centro, por eso al trabajar en este grado de maestro estaríamos en la Cámara del Medio.
En los distintos ritos masónicos el compás adquiere distintos matices en su simbolismo, pero sin profundas diferencias entre sí.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.