El árbol
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
El árbol es, sin lugar a dudas, un símbolo universal, con distintos significados según las diferentes tradiciones, pero también por sus sus partes, ya que tiene raíz, tronco, hojas y flores, con sus propios significados. Por otro lado, también influye en la simbología el lugar donde crecen, si tienen propiedades curativas, y otras características.
El árbol, por lo general, se asocia en casi todas las culturas a la vida y la perpetua evolución. Pero, precisamente, por su composición sería una representación el cosmos, ya que tiene un nivel subterráneo con sus raíces, estaría sobre la superficie terrestre con el trono, y se vincularía al cielo o las alturas con sus ramas. Por otro lado, se relaciona con los cuatro elementos. El agua estaría en la savia, la tierra se relaciona con las raíces y el aire da alimento las hojas. ¿Y el fuego? También tiene su presencia en el árbol cuando se quema su madera. Por fin, el propio tronco del árbol puede ser como el eje del mundo.
Los antiguos consideraban que los árboles tenían energía divina, y que podía ser empleada por los iniciados en los distintos misterios. Por su parte, el bosque representa el misterio, pero también el refugio de quien se alejaba del mundo profanado, representado por la tierra cultivada. El árbol adquiere en las iniciaciones una simbología sobre el estado del ser. Para los celtas el roble era sagrado y bajo sus ramas se producía la iniciación, fundamental para los druidas, que escuchaban el susurro de sus hojas en el viento para interpretar los mensajes divinos. Además, sus hojas se empleaban como ingredientes para pociones, rituales de protección y purificaciones. El roble era también considerado sagrado, somo símbolo de justicia y rectitud moral. En Grecia el vellocino de oro fue robado por Jasón de las ramas de un roble. Por su parte, el saúco se asociaría a Pan y el laurel a Dionisos. El roble también era muy importante para los romanos porque era emblema de Júpiter. En otras culturas, hay que destacar el tamarisco en relación con Osiris, y la higuera para los budistas como símbolo de iluminación.
En los altos grados el árbol aportaría una serie de significaciones dependiendo de su aspecto y de donde se representa. Estarían el árbol del Apocalipsis con doce hojas y frutos y el Árbol de la Ciencia. Pero, además, se produjo la tala de árboles para construir el Arca de Noé o para hacer el Arca de la Alianza y, sobre todo para la construcción del Templo de Salomón.
La Masonería de adopción, es decir, la masonería para mujeres tutelada por los hombres, cuyas leyendas se inspirarían en las leyendas de «nuestros primeros padres», empleaba mucho, por su parte, el simbolismo del Árbol de la Ciencia.
El Árbol de la Vida, que aparece en la Cábala, se encontraría en el centro del Paraíso, y representaría la armonía y el crecimiento espiritual, mientras que sus doce frutos representarían la misma esencia del árbol como manifestación del Sol, y entre los que destacarían el amor, la verdad, la belleza o la sabiduría. El Árbol de la Vida sería como un mapa de la creación. En el catolicismo el Árbol de la Vida representaría el estado inmaculado de la humanidad libre de corrupción y del pecado original antes de su caída. San Buenaventura explicó que la fruta medicinal del Árbol de la vida sería Cristo, y San Alberto Magno expuso que la Eucaristía era el fruto del Árbol de la vida. Para el cristianismo ortodoxo sería el amor de Dios. En masonería el Árbol de la Vida tendría su relación con el templo masónico.
Los árboles aparecen en alguno de los altos grados del Rito de Misraim, y se empleaba mucho en la Masonería de Adopción porque muchas de sus leyendas se inspiraban en la historia del Edén, como hemos apuntado más arriba. Por fin, también estaba en el Rito de Cagliostro.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.