El vestido
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Masones y Masonería
El vestido tiene una clara relación con la personalidad porque nos individualiza, además de que se vincula a las distinciones sociales, o tiene que ver con el camuflaje o el disfraz de esa misma personalidad. Si la vestimenta se relaciona con una actividad espiritual se conoce como «hábito», representando al ser interior o también puede identificar a quienes se dedican a la religión o a otras actividades. En los distintos ceremoniales la vestimenta adquiere una gran importancia porque se vincula a la misma ceremonia. Es más, hasta el mismo proceso de vestirse para ello constituye un ritual en sí.
El vestido aparece en las distintas tradiciones como el reflejo de la realidad del que lo lleva. Así ocurre en los ámbitos judío y cristiano.
Cada prenda tendría su propio simbolismo. En el caso de la túnica habría dos piezas, la túnica interior y la exterior. La segunda representa que la apariencia externa escondería la verdadera realidad o luz interna. Por eso la túnica interior es blanca. La túnica interna no debe llevar adornos porque representan la pu reza del alma, mientras que la externa debe ser negra por su valor de ocultación. En algunos Ritos se emplean las túnicas. El poncho es circular y representa a Dios. La dalmática es un tabardo de corte cuadrado que, en cambio, representa al hombre. El cinto o cordón representa la línea divisoria entre nuestra parte superior y la inferior, es decir, entre la parte espiritual y la material. En masonería el cordón es, además, símbolo de fidelidad y protección. El cordón aparece en la ceremonia de iniciación porque se tira del mismo al iniciado como si fuera un cordón umbilical. La estola es una banda de tela bordada que cuelga del cuello hasta casi las rodillas. Si cuelga de forma vertical representa el gobierno y si lo hace cruzando el pecho significa sacerdocio. La estola se emplea en algunos de los altos grados o filosóficos. El calzado representa la posesión de la tierra sobre la que se pisa. Así pues, en tierra sagrada habría que descalzarse. Los puños sirven para salvar la incomodidad las mangas anchas de las túnicas cuando hay que emplear las manos en los rituales. Comenzaron siendo muy sencillos para ir complicándose con adornos. Simbolizan la polaridad de lo que hacen las manos. Los puños son empleados por las grandes dignidades en masonería. La capucha simboliza el mundo celeste. Cuando nos cubrimos con la misma represen tamos la invisibilidad del hombre en el mundo material. En algunas logias que emplean túnicas estas tienen capuchas con las que se cubren los masones en algunos momentos de los trabajos. El manto representa el retiro en sí mismo y en la naturaleza di vina, como se interpreta en la toma de hábitos por los monjes. En masonería el manto cubre al recipiendario cuando se encuentra en la sala de preparación o espera. Pero también había antiguamente un tipo de manto denominado abolla, de origen griego, realizado en una sola pieza y que se colocaba con un broche. Existían unas abollas más grandes con las que se cubrían los filósofos La masonería adoptó las abollas para envolverse los hermanos cuando asisten a una iniciación, así como en la recepción del grado de maestro, aunque ahora parece que no se emplean. El pectoral que cuelga de una cadena sobre el corazón representa la conciencia. Debe ser de un metal noble y por encargo personal, por lo que debe identificarse con el que lo porta. El simbolismo de la corona se enriquece en función del material de la que está elaborada. Las coronas de laurel y palma son representación del héroe o son símbolo de victoria. Si la corona es de olivo se vincula con la paz, pero si es de ciprés denotaría luto. Las coronas representan, en todo caso, el culmen al que pudiera llegar una persona o también el poder, ya sea religioso, espiritual o terrenal. Por fin, el peso de la corona es importante porque es un recordatorio de la responsabilidad que cae sobre quien la porta.
En relación con el vestido quedarían tanto el mandil como los guantes, fundamentales en masonería.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.