Ágata
Piedra preciosa de distintos colores en bandas y cuya base es la sílice.
- Escrito por Eduardo Montagut
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Piedra preciosa de distintos colores en bandas y cuya base es la sílice.
El abrazo, en realidad, el abrazo fraternal, es en masonería el símbolo del buen acogimiento, de la paz y el afecto que se dan los masones de forma recíproca.
Ablución significa lavar o limpiar. Este acto es muy común en muchas iniciaciones para indicar a un aspirante que la limpieza del cuerpo simboliza la pureza del alma. Así pues, la ablución es símbolo de la purificación. Con este sentido ha sido recogido en muchas religiones. Pensemos, que los musulmanes realizan abluciones antes de sus rezos, pero la tradición judía también consideraba fundamentales estas purificaciones.
En masonería existen abluciones con un simbolismo semejante en relación con la purificación en algunas ceremonias, siendo muy común en las de adopción, que se conocen también de forma vulgar como los «bautismos masónicos». Consistirían en derramar un poco de agua en las manos del lovetón, exhortándole a que debe vivir limpio de vicios y errores.
El historiador Francisco Martínez Hoyos ha publicado en Cátedra (Historia. Serie menor) la obra ¿Secta maléfica o trinchera de la razón?: Una historia de la masonería en España.
El vestido tiene una clara relación con la personalidad porque nos individualiza, además de que se vincula a las distinciones sociales, o tiene que ver con el camuflaje o el disfraz de esa misma personalidad. Si la vestimenta se relaciona con una actividad espiritual se conoce como «hábito», representando al ser interior o también puede identificar a quienes se dedican a la religión o a otras actividades. En los distintos ceremoniales la vestimenta adquiere una gran importancia porque se vincula a la misma ceremonia. Es más, hasta el mismo proceso de vestirse para ello constituye un ritual en sí.
Los viajes tienen que ver con la búsqueda de la verdad, de la paz, de la espiritualidad, y de la inmortalidad.
La viuda es el nombre simbólico de la masonería. Por eso los masones son los «hijos de la viuda». El origen de esta significación parece que parte de Egipto, de Isis como viuda de Osiris, es decir la luz. La búsqueda de sus restos por todo el mundo simboliza la búsqueda del masón, que se identificaría con Horus.
El vino se ha asociado a la sangre, ya sea de Dionisos, ya de Cristo. Es símbolo del conocimiento y la iniciación, y elemento de sacrificio en las tradiciones judía y musulmana. Recordemos la importancia del vino en la Última Cena cuando Jesús expresó que era su sangre, la sangre de la alianza.
Las velas están constantemente presentes en masonería porque sirven para desvelar e iluminar los secretos. La vela se asocia, por lo tanto, y como no podría ser de otra manera, con la luz y también con las estrellas.
La diosa del amor, la Afrodita griega, también tiene un lugar en la masonería.
La ventana es un símbolo de la forma en que nuestra conciencia interpreta el mundo. Para que pase la luz por la misma hay que contar con determinadas facultades vinculadas a un estado de pureza.
La vara representaría la potencia y la clarividencia que el mago emplea para trazar el círculo con el fin de evocar a los espíritus y modificar el espacio.
Comparto con los lectores un brevísimo texto sobre estos dos conceptos tan antagónicos, pero que se concilian en Masonería, es decir, la importancia de la jerarquía y el respeto a la misma, pero surgida del ejercicio democrático. Un texto, por lo tanto, para la reflexión, y no sólo en el ámbito masónico:
Un valle es un lugar abierto hacia el que convergen las aguas de las montañas. Así pues, es símbolo de las transformaciones y unión de las fuerzas contrarias que fecundan, es decir la unión de la tierra y el agua del cielo. Los hebreos consideran que simboliza el lugar donde camina Yahvé, y donde se unen el alma humana y la gracia de Dios.
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