Cultura Integral y Femenina contra la desigualdad salarial en 1933
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Feminismo
En un anterior artículo nos acercamos al debate en la prensa en noviembre de 1931 sobre el acuerdo adoptado en el ámbito de los servicios en relación al salario de dependientas y oficinistas, y analizamos la postura socialista. Pues bien, en la primavera de 1933 la nueva revista feminista Cultura Integral y Femenina, a través de un artículo de Concepción del Pilar denunció el nuevo acuerdo adoptado en este sector laboral, que mantenía la diferencia salarial entre hombres y mujeres.
El artículo era una denuncia de la diferencia salarial. Al parecer, recientemente se habían aprobado por el Jurado Mixto de oficinas de Madrid y su provincia (ya había Jurados Mixtos, en el anterior caso todavía era un Comité Paritario) las bases de trabajo que regulaban lo concerniente a los deberes y derechos de estos trabajadores. En ellas se establecían distintos grupos en función de las categorías profesionales de las oficinas.
A la mujer se la consideraba apta y capaz para desempeñar cualquier trabajo especificado en las distintas categorías de dichas bases, pero la igualdad de deberes no iba acompañada, como denunciaba Concepción del Pilar, de la igualdad de derechos, en este caso, salariales, ya que “el personal femenino tendrá una reducción del 15 por 100”.
La autora del texto se preguntaba “¿y por qué?” La respuesta estaba muy clara, por ser mujer, porque no había otra explicación. Pero, además, en su escrito había una clara crítica hacia los vocales obreros del Jurado Mixto, y muy especialmente hacia la vocal que pertenecía al mismo.
Concepción del Pilar exigía que cada cual desempeñase el trabajo que sus aptitudes y conocimientos le permitieran y, en consecuencia, fuera remunerado conforme a su rendimiento, pero sin reparar en el sexo del trabajador. La autora podía entender una diferencia salarial en trabajos que exigiesen un esfuerzo físico, pero no era el caso.
En conclusión, no encontraba razón alguna para esa diferencia, después de elucubrar cuáles podrían haber sido las razones para establecer esa diferencia (por cierto, en 1931 era del 10%, un 5% menos que la de 1933).
Hemos consultado el número 6 de junio de 1933 de Cultura Integral y Femenina. Y podemos consultar también nuestro trabajo, “El debate sobre la igualdad salarial entre hombres y mujeres en el ámbito de los servicios en 1931”, El Obrero, (diciembre de 2019).