Los Socialistas y Demócratas acogen con satisfacción la propuesta de la Comisión Europea relativa a la primera Ley de Resiliencia Climática de la UE, una respuesta oportuna para los ciudadanos y las autoridades públicas que se enfrentan a los efectos cada vez mayores de la crisis climática. Apenas dos meses después de un verano que puso de manifiesto la vulnerabilidad de Europa ante los fenómenos meteorológicos extremos, la propuesta marca un cambio importante: prepararse para las catástrofes climáticas antes de que se produzcan, en lugar de hacer frente a los daños a posteriori.
La propuesta establecería un marco europeo común para la evaluación de los riesgos climáticos y la planificación de la resiliencia, basado en una trayectoria compartida del calentamiento global en lugar de en patrones climáticos del pasado. Al integrar los riesgos climáticos en la toma de decisiones públicas y en las inversiones, aclarar las responsabilidades y mejorar el acceso a la información, puede ayudar a Europa a prepararse y responder de forma más eficaz. El Grupo S&D acoge con especial satisfacción el compromiso con la «resiliencia justa», reconociendo que algunas personas y regiones se ven más afectadas por los efectos del cambio climático y necesitan un mayor apoyo.
Para el Grupo S&D, la prioridad ahora es convertir este marco en medidas concretas. Esto implica garantizar que las autoridades públicas dispongan de la financiación y los conocimientos técnicos necesarios, y que las autoridades locales y regionales participen activamente en la preparación y la gestión de los riesgos climáticos.
Christophe Clergeau, vicepresidente del S&D, declaró:
«Europa debe dejar de tratar las catástrofes climáticas como acontecimientos excepcionales y empezar a prepararse para el mundo hacia el que nos dirigimos. Esta primera Ley Europea de Resiliencia Climática supone un importante paso adelante. Al anticiparnos a los riesgos y tener en cuenta la resiliencia climática en nuestras decisiones e inversiones, podemos proteger mejor a las personas, a las comunidades y a nuestra economía.
«Pero la resiliencia también debe ser justa y abordar todas las formas de vulnerabilidad. No todos estamos expuestos a los riesgos climáticos de la misma manera, ni disponemos de los mismos medios para hacerles frente. Los hogares con bajos ingresos, las personas mayores, los trabajadores expuestos a temperaturas extremas y otros grupos vulnerables pueden sufrir consecuencias especialmente graves. Sus necesidades, así como las de las regiones más afectadas, deben ocupar un lugar central en nuestra respuesta.
«Los planes por sí solos no protegerán a las personas. Necesitamos las herramientas financieras para ponerlos en práctica, y las autoridades locales y regionales deben disponer de los recursos y el apoyo necesarios para actuar. Se encuentran en primera línea frente a los efectos del cambio climático y saben lo que necesitan sus comunidades».
Mohammed Chahim, vicepresidente del S&D, añadió:
«La crisis climática ya está afectando a la vida cotidiana de las personas, a nuestra salud, a nuestros hogares y a nuestra economía. Reducir las emisiones sigue siendo esencial para limitar el calentamiento futuro, pero también debemos prepararnos para los efectos que ya están aquí y aquellos que ya no se pueden evitar. La propuesta de la Comisión es un paso positivo hacia un enfoque europeo más coordinado, que ayuda a las autoridades públicas a anticipar los riesgos y a tener en cuenta la resiliencia climática en todas las políticas e inversiones.
«Invertir en resiliencia significa prevenir daños, proteger a las personas y evitar costes mayores en el futuro. La inacción climática siempre resulta más costosa que la acción climática. Acogemos con satisfacción esta propuesta y ahora debemos asegurarnos de que dé resultados, con el apoyo necesario para las personas y las comunidades que se enfrentan a riesgos climáticos».
Origen de los datos: sitio web de Grupo de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, el 27 de octubre de 2026.





