Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Un recorrido por la vida de Napoleón en el bicentenario de su muerte


  • Escrito por Diana Giambona
  • Publicado en Historalia
Napoleon abandona Fontainebleau. State History Museum, Moscú  PREMIUM JOSE MARÍA ROBLES Actualizado Domingo, 3 enero 2021 - 22:18 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por email Historia. Ante la tumba de Napoleón en París: ¿dictador o héroe de la Revolución? Napoleón Bonaparte tiene dos tumbas. En la Napoleon abandona Fontainebleau. State History Museum, Moscú PREMIUM JOSE MARÍA ROBLES Actualizado Domingo, 3 enero 2021 - 22:18 Compartir en Facebook Compartir en Twitter Enviar por email Historia. Ante la tumba de Napoleón en París: ¿dictador o héroe de la Revolución? Napoleón Bonaparte tiene dos tumbas. En la

Doscientos años después de la muerte de Napoleón Bonaparte, su obra y figura siguen atrayendo a las nuevas generaciones, que podrán adentrarse en la primera parte del XIX para hacer un recorrido por los momentos más destacados de la vida del emperador en la exposición "Napoleón, más allá del mito", en la ciudad de Lieja, al este de Bélgica.

El pijama de Napoleón, su bañera y sus joyas son algunas de las más de 300 piezas originales, de valor incalculable, que se exponen en el museo de la estación Liège-Guillemins, en una escenografía inmersiva repartida en 3.000 metros cuadrados.

Pero si se le pregunta al administrador delegado de la exposición, Alain Mager, una de las piezas más importante que se puede encontrar en la muestra es la espada imperial, "realizada expresamente para la ceremonia de consagración" de Napoleón.

El recorrido avanza por las etapas más relevantes de la vida del emperador, desde sus últimos años de exilio en la isla Santa Elena, donde murió el 15 de mayo de 1821, hasta su época de esplendor con su coronación, pasando por los periodos de la Revolución Francesa y las guerras napoleónicas.

Los visitantes viajan en el tiempo dos siglos atrás al adentrarse en un campamento militar y su puesto de mando, así como para ver la sangre caer desde una guillotina de hierro original de la época.

Ese artilugio ha sido conservado por el empresario y mecenas francés Bruno Ledoux, propietario de una de las mayores colecciones privadas del mundo dedicadas a la Revolución Francesa y Napoleón, así como la Primera y Segunda Guerra Mundial, quien proporcionó diversos objetos para esta exposición.

"Napoleón es un personaje controvertido, hay gente a quien le gusta y a otros no tanto", señaló Mager, por lo que los organizadores decidieron que la exposición tenga un enfoque objetivo y crítico, sin glorificar la imagen de Napoleón, ya que lo que buscan es mostrarlo tal y como era.

Napoleón "organizó la vida en sociedad y ha dejado una herencia importante", con la creación del código civil, el catastro y el banco de Francia, entre otras aportaciones, dijo Mager.

La ambición de Napoleón por las riquezas y la ostentosidad se pone de relieve en algunos objetos como una cerradura que llevaba su inicial, así como una bañera con una gran N grabada, que le regalaron en Lieja en una de sus dos visitas a la ciudad belga.

Esta muestra será una de las conmemoraciones más importantes del bicentenario de la muerte de Napoleón en Bélgica, precisamente en donde fue derrotado en la batalla de Waterloo en 1815, señaló a Efe la encargada de la gestión de la exposición, Rosabella Sánchez.

La exhibición "Napoleón, más allá del mito" estará abierta al público hasta el 9 de enero de 2022 en la estación de Liège-Guillemins, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava e inaugurada en 2009.

MUSEO EN TIEMPOS DE COVID

"Cada hora entran cuarenta personas" a la exposición, señaló Sánchez, que aseguró que el museo ha implementado las medidas de seguridad necesarias, como el uso obligatorio de mascarillas y mantener un único sentido en el recorrido para evitar aglomeraciones.

Aparte, la actitud de los visitantes también ha cambiado y "ahora son más pacientes y respetan las distancias", comentó Sánchez, que puntualizó que las personas tienen ganas de salir y visitar un museo, ya que es una de las pocas actividades culturales permitidas durante el mes de abril en Bélgica debido a las severas restricciones para frenar los contagios de covid-19.

Pese a las restricciones, la empresa organizadora de la exposición ha decidido continuar con su actividad porque no recibe "ningún subsidio por parte del Estado" y sus ingresos dependen de la venta de entradas, según Sánchez.

Durante el primer fin de semana de la exposición, el 3 y 4 de abril, recibieron a unos 800 visitantes, frente a las cerca de 1.500 personas que antes de la pandemia podía recibir en un día este museo enclavado en la estación de tren de Lieja.