La puesta en libertad de Eugene V. Debs en 1921
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
En un artículo en El Obrero estudiamos la figura del activo sindicalista y socialista Eugene V. Debs, y en el mismo aludimos a cómo en 1920 se presentó de nuevo a la presidencia de los Estados Unidos, aunque se encontraba en la cárcel. Allí estaba por su oposición a la guerra. Pues bien, a finales de 1921 salió de la misma. En este artículo nos acercamos a la movilización que se produjo para que ello ocurriera, y que tiene su interés porque en la misma tuvieron destacado protagonismo los propios veteranos de la Gran Guerra.
Al parecer, con ocasión de la celebración que se realizó en la capital norteamericana en honor del soldado desconocido los antiguos combatientes habían acordado enviar un telegrama de apoyo al propio Debs. Recordemos que había sido acusado de sedición.
En el telegrama querían manifestar a nuestro protagonista que le consideraban el más grande y glorioso de los 140 presos “políticos” encerrados en la prisión federal por su oposición a la guerra. Además, pensaban que había sido inspirado por el mismo ideal por el que ellos (los veteranos) habían combatido, y que solamente habían diferido en los medios de alcanzar dicho ideal. Los veteranos respetaban la opinión y el valor de Debs. Y, por todo ello, demandaban para él la misma libertad de opinión que ellos disfrutaban. En consecuencia, pedían al presidente Harding la amnistía para todos los encarcelados por su oposición a la guerra, incluido, claro está, el propio Debs.
El llamamiento de los veteranos había sido apoyado por una Memoria firmada por los poseedores de la Medalla de Honor del Congreso.
Todas estas gestiones terminaron por dar su fruto porque en las Navidades de 1921 el presidente Harding firmó un decreto para poner en libertad a Debs y a otros trece presos.
El Socialista consideraba que era una gran noticia, que alegraría a todos los socialistas y demócratas del mundo. El periódico obrero recordaba las protestas que habían causado la entrada de Debs en la prisión de Atlanta, pero, sobre todo, la importancia del mismo por su compromiso socialista y su lucha política por la presidencia de los Estados Unidos. También se destacaba la integridad de Debs. Al parecer, el presidente Wilson se había mostrado inflexible ante la campaña en favor de Debs frente a Harding, dispuesto a examinar el proceso. Pues bien, al ser convocado el preso a la capital norteamericana para que prestase declaración, Debs prometió que regresaría, al término de esta gestión a la cárcel, por lo que se le permitió viajar sin custodia. Efectivamente, Debs regresó por sus propios medios a Atlanta. Pero, además, su integridad quedó completamente demostrada al contestar ante una prometida concesión del indulto si se abstenía para siempre de toda propaganda política, que rechazaba dicha concesión.
Hemos trabajado con el número 4016 de El Socialista. También podemos acudir a nuestro trabajo, “Eugene Victor Debs: sindicalismo y socialismo norteamericanos”, El Obrero (diciembre de 2020).
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.