El nacimiento de la Bolsa madrileña
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
El 10 de septiembre de 1831, en la etapa final del reinado de Fernando VII, se dio el Real Decreto que establecía una Bolsa o Lonja de negociación pública.
El precedente más inmediato de crear una Bolsa en España fue un proyecto afrancesado, dentro del amplio programa reformista de raigambre ilustrada que se intentó establecer. En el año 1809, José Bonaparte decidía crear una Bolsa en la capital. Se eligió como sede el convento e iglesia de San Felipe en uno de los lados de la Puerta del Sol, pero no terminó por cuajar, seguramente por la evidente inestabilidad del período.
El inspirador de la creación de la Bolsa con Fernando VII fue Pedro Sainz Andino. Este jurista gaditano había optado en su día por la causa afrancesada. Además de sus cargos judiciales, presidió la Comisión Previsora de Leyes y Reglamentos, perteneció al Consejo de Castilla y fue agregado en Hacienda. Perteneció, por tanto, a esa generación de tardo-ilustrados y algunos afrancesados, que en la última etapa del reinado de Fernando VII optaron por promover políticas reformistas frente al absolutismo más recalcitrante, pero sin llegar a los profundos cambios que deseaban los liberales. En este sentido, redactó un proyecto de Código de Comercio, que sería promulgado en 1829, y también elaboró el reglamento del Banco Español de San Fernando, creado por el ministro López Ballesteros, figura fundamental de este grupo de reformistas, alérgicos de la revolución pero alejados de las posturas más reaccionarias que defendían los partidarios del pretendiente Carlos.
La Bolsa ya había sido definida en su día en el Código de Comercio como un lugar de reunión de comerciantes y agentes mediadores en donde se concertarían o cumplían las operaciones de contratación de activos mobiliarios. La Ley de Creación y Organización de la Bolsa establecía que las operaciones de la Bolsa serían los siguientes: negociación de efectos públicos (títulos de crédito), letras de cambio, libranzas, pagarés y valores de comercio. También se podrían vender los metales amonedados o en barras y pastas, así como todo tipo de mercancías, y negociar los seguros de efectos comerciales. Otras operaciones se referían al flete de barcos, y los transportes.
El 20 de octubre de 1831 se produjo la inauguración de la Bolsa en el Consulado de la Plazuela del Ángel.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.