Algo huele a podrido en Dinamarca en materia electoral en los años ochenta del XIX
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Ya lo escribió Shakespeare en Hamlet cuando en el Acto I Escena Cuarta la expresión surge cuando el fantasma del rey muerto aparece en el castillo y se vislumbraba la traición y el complot en la corte. Y así se ha hecho universal y se aplicaría cuando existen indicios claros de corrupción o engaño.
Pues bien, algo así ocurrió en la misma Dinamarca cuando los socialdemócratas publicaron una lista de tres mil electores cuyos nombres habían sido omitidos de las listas oficiales. Al parecer, eran potenciales electores del candidato socialista por Copenhague, esto es, Peter Thygesen Holm, que fue uno de los primeros parlamentarios del la Socialdmokraterne en 1884 (no pudo salir elegido en 1881).
La creencia general era que había sido un hecho deliberado para impedir la elección de Holm, pero el fraude había sido descubierto y así podía luchar electoralmente de forma limpia.
Por lo que sabemos fue reelegido en 1887, eso sí con un resultado muy apretado. La noticia del escándalo en el censo electoral apareció en el número del 30 de marzo de 1888 de El Socialista, por lo que pensamos la misma iba con retraso.
Por otro lado, Holm dimitiría del Folketing (parlamento danés) y del Ayuntamiento de la capital cuando fue acusado de haber abusado de su conocimiento sobre las adquisiciones de terrenos municipales pendientes para su propio beneficio, aunque fallecería antes de que se dictara sentencia.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.