Influencias asociativas y de pensamiento en la masonería entre el XVII y el XVIII
- Escrito por Eduardo Montagut
- Publicado en Historalia
Nos parece evidente que la la masonería tendría influencias en modelos asociativos desde la segunda mitad del siglo XVII hasta los inicios del siglo XX, ya que siempre fue una organización que no ha estado al margen del devenir histórico en el ámbito asociativo. En el Antiguo Régimen hubo socie dades secretas de signo protestante y católico, dependiendo de si se estaba en Estados con una confesión u la otra, también estarían las organizaciones o corporaciones gremiales, así como las sociedades obreras de socorros mutuos que surgirían cuando las anteriores desaparecieron en el proceso de Revolución liberal. Pero conviene insistir en que la masonería no fue la continuación o una organización similar a ninguna de las que hemos citado, aunque podía coincidir en algunos aspectos.
Pero también es importante destacar que en Occidente se estaba produciendo un cambio importante en el pensamiento filosófico en la transición entre los siglos XVII y XVIII, y que es el marco en el que nació la masonería y comenzó a desarrollarse. Fue el momento en el que se estaba desarrollando la Revolución científica, basada en el concurso de la razón y la experiencia, de un fuerte antropocentrismo, de la rotunda afirmación de Descartes: «Pienso, luego existo». En esa misma línea de profundos cambios filosóficos estaría el Ensayo sobre el entendimiento humano de John Locke, donde se planteaba, además de la importancia de los sentidos para el conocimiento, poniendo las bases del empirismo inglés, que la segunda fuente del conocimiento también era la reflexión, la experiencia interna, un aspecto que la masonería defendería siempre en relación con lo que se denomina el trabajo interior de cada masón. Pero Locke también fue un defensor de la tolerancia, y dicho principio luego sería desarrollado por la masonería.
Por fin, en los Tratados del Gobierno Civil, el mismo Locke estableció la primera formulación del liberalismo político, en relación con el contrato, dividido en dos acepciones, es decir, como unidad de las partes para conformar una sociedad civil, pero también como una parte de sujeción, es decir, de ligar a los hombres para la construcción de una sociedad política. Estos dos aspectos podían aplicarse a la masonería, formada por hombres que buscaban su unidad y estar ligados entre sí.
Eduardo Montagut
Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.
Premio Mejor Aliado 2024 de la Asociación Blanco, Negro y Magenta.
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